

Sandra González
El Buen Tono
Orizaba.- En medio de un escenario que comienza a encender alertas sanitarias, el vocero de la Diócesis de Orizaba, Helkyn Enríquez Báez, lanzó un llamado directo a la población: la responsabilidad hacia las mascotas no es opcional, sino una obligación ética que se vuelve aún más urgente frente a riesgos como el gusano barrenador.
El representante eclesiástico subrayó que tener un animal de compañía implica garantizar su cuidado integral: alimentación, atención médica, vigilancia permanente y, en su caso, un manejo digno tras su fallecimiento conforme a los reglamentos de salubridad.
“El verdadero nivel de educación y humanidad de una persona se refleja en cómo trata a sus animales”, sostuvo, al advertir que el abandono o descuido no sólo representa un acto de negligencia, sino también un potencial foco de riesgo sanitario.
Estas declaraciones surgen en un contexto donde ya se han detectado casos de perros con dueño, pero en condición de calle, que presentan infestaciones de gusano barrenador sin recibir atención. A ello se suman reportes de gatos que han tenido que ser sacrificados debido a que la enfermedad fue atendida en etapas avanzadas, evidenciando omisión y falta de intervención oportuna por parte de sus propietarios.
El señalamiento no es menor: detrás de cada caso hay una cadena de irresponsabilidad que expone no sólo a los animales, sino también a la salud pública.
