

De la Redacción
El Buen Tono
ORIZABA.- El abuso de autoridad en las calles de Orizaba es cada vez más recurrente, pues los elementos de la Policía Vial se la pasan hostigando a los conductores, como si su trabajo solo se tratara de cumplir con una cuota de infracciones.
Enrique Rojas denunció haber sido multado injustamente por una agente que lo sancionó por pasarse un semáforo que aún estaba en verde. Los hechos ocurrieron cuando circulaba por la zona de Oriente 6, incorporándose desde la avenida Madero Sur con dirección a Ixtaczoquitlán. Fue entonces cuando una oficial de Tránsito le marcó el alto para notificarle una infracción que no tenía fundamento.
“Yo me pasé el verde titilando, ni siquiera estaba en ámbar; después del verde sigue el ámbar y luego el rojo, pero la agente dijo que era infracción”, expresó.
Señaló que, lo más indignante es la imposibilidad de comprobar su versión, pues fue su palabra contra la de la oficial, a pesar de que ella se encontraba a media cuadra del semáforo, estacionada cerca de un establecimiento comercial, lo que dificulta determinar con precisión el momento del cambio de luces. Criticó el hecho de que a pesar de que los elementos viales portan cámaras corporales, para garantizar la transparencia, estas no fueron un factor a su favor, pues la agente está lejos, y “fue su palabra contra la mía y con eso de que ahora traen cámaras corporales, no hubo forma de discutirlo; al final tuve que pagar”, lamentó.
Señaló que, aun cuando se defendió con su versión, accedió a la multa para ya no discutir con la oficial, además de que era básicamente imposible ir contra ella por ser “autoridad”, por lo que procedió a pagar su multa de 15 Unidades de Medida y Actualización (UMA), aproximadamente mil 200 pesos, cantidad que el conductor cubrió con un descuento del 30 % por dar el pago dentro de las primeras 24 horas.
Agregó que, luego de pagar su multa, se encontró con una de las sospechas principales y es que todos son familiar.
