De la Redacción
El Buen Tono
Un tren de pasajeros con alrededor de 900 personas a bordo, entre viajeros y tripulantes, sufrió un aparatoso descarrilamiento en la provincia de Las Tunas, Cuba, luego de que cinco de sus once vagones se salieran de las vías durante la noche del martes.
El incidente involucró al tren número 13, que cubría la ruta entre Santiago de Cuba y La Habana. El percance ocurrió a la altura del kilómetro 669 de la vía central, en una zona conocida como Apartadero de Cruces Sabanazo.
De acuerdo con información proporcionada por la estatal Unión de Ferrocarriles de Cuba, hasta el momento no se reportan personas lesionadas, pese a la magnitud del accidente. Equipos de rescate, especialistas ferroviarios y autoridades del transporte acudieron al lugar para atender la emergencia y evaluar las condiciones de la infraestructura afectada.
Las autoridades coordinaron el traslado y la continuidad del viaje de los pasajeros, además de iniciar las labores necesarias para restablecer el servicio ferroviario en la zona. También se integró una comisión investigadora encargada de determinar las causas que provocaron el descarrilamiento.
El accidente vuelve a poner bajo la lupa el estado de la red ferroviaria cubana. Datos oficiales indican que durante 2025 se registraron al menos nueve accidentes ferroviarios en el país, relacionados con fallas técnicas, deterioro de las vías, errores operativos y la presencia de animales sobre los rieles.
Entre los antecedentes recientes destacan el descarrilamiento de un tren de carga que transportaba alcohol en mayo de 2025 y otro ocurrido meses después en la provincia de Mayabeque, donde tres vagones cisterna cargados con miel terminaron volcados.
Autoridades ferroviarias han reconocido en diversas ocasiones que el sistema ferroviario cubano enfrenta un severo desgaste, con locomotoras y vagones obsoletos, tramos de vía deteriorados, escasez de refacciones y limitaciones para modernizar la señalización y el control del tráfico ferroviario.
