

De la redacción
El Buen Tono
Investigadores del Instituto de Biología de la UNAM descubrieron que la bacteria Stutzerimonas frequens, encontrada a mil metros de profundidad en el Golfo de México, puede degradar hasta el 30% del poliuretano en apenas 15 días, un proceso que normalmente tardaría cientos de años. Lo sorprendente es que deja relativamente pocos residuos tóxicos.
El equipo analizó 287 bacterias aisladas de agua y sedimentos, publicando sus hallazgos en diciembre de 2025 en Marine Pollution Bulletin. Nallely Magaña Montiel explicó que buscaban microorganismos capaces de degradar plástico sin generar sustancias dañinas, mientras que Liliana Pardo López, jefa del Laboratorio de Biotecnología Marina, destacó que muchas bacterias mostraron esta capacidad: el 80% pudo degradar un tipo de plástico y el 20% hasta tres tipos.
El estudio se enfocó en dos tipos de poliuretano: el Impranil, usado en textiles, calzado y balones; y el Polycrylic, un barniz protector para superficies resistentes a la abrasión. Además, las pruebas de supervivencia embrionaria en pez cebra confirmaron que los productos resultantes no son más tóxicos que el material original.
El poliuretano, sexto plástico más producido a nivel mundial, se encuentra en productos que van desde calzado hasta aislantes en casas, pero sus residuos han llegado incluso a glaciares y lo profundo del océano, afectando la cadena alimentaria.
Aunque S. frequens muestra un gran potencial, los investigadores advierten que cada plástico es complejo y requiere la acción combinada de distintas bacterias para una degradación completa. Aún se necesita mucha investigación para aplicarla de forma generalizada, pero ya se vislumbra como un candidato prometedor para estrategias de biorremediación y una economía azul sostenible.
