Las autoridades italianas hallaron trazas genéticas del nuevo coronavirus en la red de agua no potable de Roma y Milán (norte), aunque han descartado riesgos para la salud y creen que analizar el alcantarillado servirá para detectar futuros brotes.

El Instituto Superior de Sanidad (ISS) confirmó hoy la presencia de restos de coronavirus en la red de descarga hídrica del área occidental y centro-occidental de Milán, una de las ciudades más afectadas por la pandemia, y también en la zona este de la capital.

Sin embargo, esto no entraña ningún riesgo para la salud de las personas, asegura el director del Departamento de Calidad del Agua del ISS, Luca Lucentini, en un comunicado.