

El agua de algunas zonas registra contaminación microbiológica. Fugas deja el agua vulnerable a la proliferación bacteriana antes de llegar a los hogares.
Alejandro Aguilar
El Buen Tono
Córdoba, Ver.- Los informes de calidad del agua potable de Hidrosistema se aseguran dentro de la norma en la potabilización. Sin embargo, un análisis detallado y escéptico de las cifras revela grietas en la seguridad hídrica de la región, particularmente en la localidad de San José Tapia, donde la pureza del vital líquido queda en entredicho.

Y es que en que los puntos de Maguey, 20 de Noviembre y Margarita Morán reportaron ausencia de bacterias, el informe No. 19366-APO correspondiente a San José Tapia arroja una cifra que debería encender alarmas: 14 unidades de Coliformes Totales.

Aunque la ausencia de E. coli se presenta como un alivio, la presencia de coliformes totales es un indicador irrefutable de que el sistema de barreras sanitarias ha fallado. Estos organismos funcionan como “centinelas”; su presencia sugiere que el agua ha estado expuesta a contaminación externa, ya sea por filtraciones en la red de tuberías obsoletas o por una desinfección deficiente en origen.
UN MARGEN DE ERROR PELIGROSO
Uno de los puntos más críticos que los estudios presentan como “dentro de la norma” es el nivel de cloro residual libre. En tres de las cuatro localidades, el valor se estanca en los 0.3 mg/L.
Si bien la NOM-127-SSA1-2021 permite un rango de 0.2 a 1.5 mg/L, operar de manera sistemática en el límite inferior (0.3) es, técnicamente hablando, endeble.
Este nivel de cloración es apenas suficiente para una red en condiciones perfectas; sin embargo, en una infraestructura con fugas o presiones intermitentes como la de Córdoba, este escaso margen de cloro se
