

De la redacción
El Buen Tono
Minneapolis vive tensión y movilizaciones masivas luego de la muerte de Renee Good, una mujer estadounidense de 37 años que recibió varios disparos por parte de un agente del Servicio de Migración y Control de Aduanas (ICE). La tragedia ha provocado que cientos de manifestantes se concentraran frente al Bishop Henry Whipple Federal Building, exigiendo justicia y el retiro de los agentes federales de la ciudad.
Durante la segunda jornada de protestas, al menos ocho personas fueron detenidas mientras los manifestantes gritaban “Asesinos” y denunciaban la violencia del ICE. La presencia de Gregory Bovino, alto funcionario de seguridad fronteriza, encendió aún más los ánimos, siendo acusado directamente por los asistentes de ser responsable del fallecimiento de Good.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, declaró estado de emergencia y activó a la Guardia Nacional ante la expectativa de nuevas movilizaciones. Los colegios públicos han suspendido clases por seguridad, y otras ciudades como Nueva York y Washington también se sumaron a las protestas.
El despliegue de más de 2 mil agentes federales en Minneapolis, impulsado por la administración de Donald Trump, ha generado malestar y rechazo, especialmente en ciudades demócratas, recordando al país episodios previos de violencia policial, incluido el asesinato de George Floyd en 2020, a solo una milla de distancia. La ciudadanía exige respuestas y un alto a la presencia de agentes federales en su comunidad.
