De la redacción
El Buen Tono
Una devastadora riada que afectó la zona fronteriza entre Nepal y la región autónoma del Tíbet, China, dejó hasta este jueves un saldo provisional de 392 personas fallecidas y alrededor de mil 400 desaparecidas, mientras los equipos de rescate continúan trabajando bajo condiciones extremadamente complicadas.
En Nepal, las autoridades reportaron 389 cadáveres recuperados, muchos de ellos arrastrados varios kilómetros por la fuerza del agua. En la vertiente tibetana se contabilizaron tres fallecidos y 558 personas que permanecen sin contacto.
La Autoridad Nacional de Desastres de Nepal informó que unas 910 personas continúan desaparecidas o sin comunicación. Entre ellas se encuentran 517 extranjeros, 127 ciudadanos nepalíes residentes en el exterior, además de integrantes de cuerpos de seguridad y habitantes de comunidades locales.
Entre los extranjeros desaparecidos figuran ciudadanos de distintas nacionalidades, incluidos cuatro españoles, 178 indios, 65 estadounidenses, 53 ucranianos, 35 australianos y 33 británicos.
Casi 13 mil 300 elementos participan en las labores de emergencia. Hasta ahora, 796 personas han sido rescatadas mediante helicópteros y otras 756 por tierra.
El colapso de un glaciar habría provocado la tragedia
De acuerdo con organismos científicos de Estados Unidos y China, la emergencia habría comenzado con el colapso de una enorme masa de hielo en un glaciar ubicado entre 5 mil 200 y 5 mil 500 metros de altitud.
El desprendimiento provocó una fuerte señal sísmica y cayó más de mil metros hasta la cuenca del Lhende Khola, arrastrando rocas, lodo y otros materiales.
En apenas siete minutos, la avalancha recorrió unos 20 kilómetros y alcanzó el paso fronterizo de Gyirong, antes de ingresar a territorio nepalí.
Científicos registraron además un incremento del nivel del agua de hasta nueve metros en solo 30 minutos en algunas estaciones del río Trishuli.
Advierten por otra posible riada
Las labores de rescate se mantienen bajo alerta debido al riesgo de que el río Bhote Koshi vuelva a crecer de manera repentina.
Las autoridades advirtieron sobre la formación de un lago debido a la obstrucción del río Lhende, a unos 18 kilómetros del paso fronterizo de Rasuwagadhi.
China informó que alrededor de dos millones de metros cúbicos de agua permanecen retenidos detrás de una barrera de aproximadamente 50 metros de altura. Ante el riesgo de una ruptura repentina, comenzaron evacuaciones de emergencia en localidades ubicadas en el trayecto del cauce.
En Nepal también se pidió a la población que vive cerca de los ríos extremar las precauciones.
La emergencia provocó que cientos de personas abandonaran las zonas afectadas con sus pertenencias, mientras familiares se concentran en puntos de rescate a la espera de recibir noticias sobre sus seres queridos.
La zona afectada se encuentra en una región montañosa del Himalaya, entre el distrito nepalí de Rasuwa y el paso fronterizo de Gyirong, un corredor utilizado por turistas y peregrinos que se dirigen hacia distintos puntos del Himalaya.
Organismos internacionales han expresado su disposición para brindar ayuda. De acuerdo con datos citados por la Organización Mundial de la Salud, alrededor de 10 mil hogares necesitan asistencia urgente en Nepal, principalmente en las zonas cercanas a Rasuwa.
