

De la Redacción
El Buen Tono
Orizaba.- El ex alcalde Juan Manuel Diez Francos, quien afirmaba haber sido víctima de extorsión sin presentar una sola prueba —ni audios, ni videos, ni denuncias formales—, demostró ser un verdadero rufián al permitir la inauguración de un inmueble señalado por operar con una conexión ilegal de energía eléctrica. Para los ciudadanos, esta coincidencia no es casual: revela el mismo patrón de simulación, mentira y tolerancia a las irregularidades que marcaron su administración.
En las últimas horas de su gobierno, este asistió a la inauguración de la Torre Médica Rebeca, la cual hasta la fecha sigue operando al margen de la ley bajo e el robo de energía eléctrica, una práctica que no solo constituye un delito federal, sino que compromete la seguridad de pacientes, personal médico y vecinos.
Según la CFE, la Torre Rebeca opera sin contrato ni medidor, por lo que la empresa procedió a cortar el suministro al confirmar una toma clandestina (“diablito”). Esta conexión fraudulenta representa un grave riesgo de sobrecarga, cortocircuitos e incendios, especialmente peligroso en un centro médico donde equipos vitales dependen de la energía.
La ausencia de un contrato y medidor convierte a la Torre Rebeca en un usuario “fantasma” para la CFE, lo que significa que, mientras otros usuarios y empresas cubren el costo del servicio, este centro médico no contribuye al pago por la energía que consume, generando un perjuicio económico a la empresa de electricidad.
Más allá del hurto de energía, esta situación pone en tela de juicio el cumplimiento normativo general del edificio. Una irregularidad de esta magnitud puede derivar en investigaciones por parte de la Profeco y la fiscalía, e inspecciones sanitarias obligadas.
