De la Redacción
El Buen Tono
Orizaba.- Juan Manuel Diez Francos termina su administración como delincuente, al autorizar de manera ilegal el servicio municipal, usurpando una función que no le corresponde, denunció Jairo Guarneros Sosa, líder del grupo taxista “Grito”.
Dijo que la autorización irregular de servicios de transporte público por parte de Orizaba y algunos ayuntamientos de la zona, es un acto de usurpación de funciones y complicidad institucional, por lo que se solicitó a la Dirección de Transporte estatal emitir una circular a los presidentes municipales electos para que no realicen acciones que no les corresponden.
Refirió que, el caso de Orizaba sólo es uno, pues en otros municipios como en Tehuipango, el presidente electo se está reuniendo con los ‘clonados’ para autorizarlos, misma situación que está sucediendo en Zongolica, así como en Mariano Escobedo, donde el presidente saliente también autorizó el servicio de mototaxis.
“Yo acabo de pedirle a la dirección de transporte que les haga llegar una circular a los presidentes municipales electos, que no caigan en la tentación como la que cayó el señor Juan Manuel Díez, que es un delincuente, que ellos permitan y autoricen el servicio de transporte público de sus municipios, porque están usurpando una función que no les corresponde. Y se lo dijimos con pelos y señales”, expresó.
Cuestionó que si cada ayuntamiento va a autorizar el servicio público de transporte de sus municipios, entonces, ¿para qué se quiere una dirección de transporte y una dirección de tránsito?, por lo que dijo que tendrían que desaparecer, porque ya son inoperantes, y que cada municipio tendrían que ver cómo le hacen, para ser también ser reconocidos como servicio de transporte autorizado, con nuevas condiciones, nuevas reglas, a partir de los ayuntamientos municipales, porque es lo que la práctica se está dando. Reiteró que en Orizaba, se comprobó por ley, que la autorización de la circulación de los “Gallos” y “Búhos” se está violando la ley, y aún así siguen circulando, ante la tibieza y complicidad de la dirección general de transporte.


