El argumento de que los niños provienen de otros municipios no ha resuelto un problema que continúa siendo visible en cruceros y zonas comerciales de Córdoba.
CÓRDOBA, VER.- Cada vez que el Sistema Municipal DIF de Córdoba interviene en casos de trabajo infantil, la explicación suele ser la misma: los menores provienen de otros municipios. Sin embargo, ese argumento no ha impedido que niñas, niños y adolescentes continúen trabajando diariamente en cruceros y espacios públicos, sin que exista una estrategia coordinada para atender de fondo esta problemática.
Como parte de la campaña “Por una Infancia Protegida”, la presidenta del DIF Municipal, Carolina Mendívil de Alonso, informó que se ha brindado atención a 26 menores y explicó que la mayoría son originarios de otros municipios, por lo que son canalizados a sus lugares de procedencia.
No obstante, para la ciudadanía esa respuesta se ha vuelto recurrente, pues los menores vuelven a aparecer en las calles pocos días después, lo que evidencia que el problema no se resuelve únicamente con trasladarlos a sus lugares de origen.
Habitantes consideran que, si la mayoría de los casos corresponde a otros municipios, debería existir una coordinación permanente entre los ayuntamientos, los DIF municipales y las demás autoridades competentes para dar seguimiento a las familias y evitar que los menores regresen a trabajar a Córdoba.
A decir de los ciudadanos, mientras no exista esa vinculación institucional y un seguimiento real a cada caso, las campañas seguirán teniendo un alcance limitado y el trabajo infantil continuará siendo una escena cotidiana en los principales cruceros y zonas comerciales de la ciudad.
