De la Redacción
El Buen Tono
Orizaba.- El discurso de protección a la niñez que promueve el DIF Municipal quedó en entredicho tras el caso del menor que fue dejado llorando en la calle luego de que inspectores de Comercio le retiraran la mercancía que vendía para apoyar a su familia. Aunque el organismo encabezado por Lizzette Bojalil Simón presume acciones en favor de los derechos de niñas, niños y adolescentes, ciudadanos reprocharon la falta de intervención y acompañamiento hacia el menor afectado.
El organismo aseguró impulsar prevención, acompañamiento, concientización y fortalecimiento de derechos de niñas, niños y adolescentes, además de llamar a construir una infancia libre de trabajo infantil. El mensaje generó cuestionamientos entre ciudadanos, pues en los hechos el menor afectado por el operativo municipal no recibió acompañamiento visible ni intervención inmediata de las instancias responsables de proteger sus derechos.
El DIF que preside Lizzette Bojalil Simón habla de protección y defensa de la infancia, pero el caso en el centro de la ciudad evidenció la ausencia de respuesta institucional para atender a un niño vulnerable. Diversos sectores señalaron que no bastaba con decomisar mercancía: era necesario activar protocolos de protección y asistencia social.
El video del organismo sostiene que combatir el trabajo infantil es responsabilidad compartida, pero especialistas señalan que las autoridades tienen obligación reforzada al detectar menores trabajando en la vía pública, pues deben privilegiar el interés superior de la niñez. La contradicción entre el discurso institucional y lo ocurrido con el menor generó críticas hacia el DIF municipal, que difunde mensajes de compromiso mientras persisten cuestionamientos sobre su actuación en un caso real.
