

AGENCIA
Orizaba.- Ante recientes casos de suicidio entre jóvenes, el vocero de la Diócesis de Orizaba, Helkyn Enríquez Báez, advirtió que este fenómeno no puede atribuirse a una sola causa, sino a una combinación de factores que influyen en la toma de decisiones extremas.
El representante eclesiástico explicó que entre los elementos que inciden se encuentran crisis depresivas agudas, problemas sociales como el acoso escolar, la falta de orientación adecuada y, en algunos casos, la influencia de herramientas digitales, incluida la inteligencia artificial.
Señaló que existen antecedentes a nivel internacional donde jóvenes han tomado decisiones fatales tras interactuar con plataformas tecnológicas sin el acompañamiento adecuado, lo que, dijo, evidencia la necesidad de una guía responsable en el uso de estas herramientas.
Enríquez Báez reconoció que como sociedad aún existen deficiencias para detectar oportunamente señales de alerta en personas con tendencias suicidas, lo que limita la posibilidad de intervenir de manera preventiva.
Indicó que tanto la familia, como las instituciones educativas, la Iglesia y el entorno social no han logrado generar condiciones suficientes para evitar este tipo de casos, lo que refleja una problemática estructural.
Asimismo, subrayó que persiste un estigma en torno a la salud mental, situación que dificulta que los jóvenes busquen apoyo profesional, mientras que los entornos escolares continúan enfrentando situaciones de violencia y bullying que afectan el bienestar emocional de los estudiantes.
Finalmente, destacó que la Diócesis de Orizaba promueve una cultura de respeto y valoración de la vida, y anunció que el próximo 25 de marzo se llevará a cabo la Jornada por la Vida, con el objetivo de generar conciencia sobre la importancia de la vida humana desde su concepción hasta la muerte natural.
