

AGENCIA
Nacional.- Mientras millones de mexicanos trabajan hasta 12 horas diarias para sobrevivir con un ingreso mínimo, los diputados federales en México continúan percibiendo sueldos que evidencian una profunda desigualdad entre la clase política y la ciudadanía.
De acuerdo con datos oficiales, los integrantes de la Cámara de Diputados recibirán en 2026 un salario mensual de 79 mil 846 pesos, sin contar prestaciones adicionales como aguinaldo, seguros, apoyos legislativos y recursos para atención ciudadana. Tan solo el aguinaldo puede superar los 147 mil pesos.
En contraste, el salario mínimo en el país se ubica en apenas 315 pesos diarios, es decir, alrededor de 9 mil 582 pesos mensuales. La diferencia es abismal: Un diputado gana el equivalente a más de ocho salarios mínimos cada mes, lo que significa que un trabajador tendría que laborar más de ocho meses para percibir lo mismo que un legislador obtiene en 30 días.
Aunque en el papel los diputados tienen funciones clave como proponer leyes, aprobar el presupuesto y representar a la ciudadanía, la percepción social es cada vez más crítica. Para muchos mexicanos, el desempeño legislativo no corresponde al nivel de ingresos que reciben, especialmente en un contexto donde persisten problemas graves como inseguridad, crisis económica y falta de oportunidades laborales.
La molestia crece al considerar que estos salarios son financiados con recursos públicos, es decir, con el dinero de los contribuyentes que enfrentan largas jornadas laborales, bajos sueldos y condiciones precarias.
Así, el contraste entre la vida cotidiana de la mayoría de los mexicanos y los privilegios de la clase política vuelve a encender el debate sobre la austeridad, la rendición de cuentas y la verdadera representación en el Congreso.
A los mexicanos que con tanto esfuerzo ganan su salario el ISR cada vez más en aumento. Aplican el que más gana más descuento tiene y ellos que ganan sus cantidades fuertes ¿En dónde está el descuento?
¡Es una vergüenza! Los diputados son representantes del pueblo, para qué tanto diputado y senador con uno que se tenga por estado. ¡Y todavía se ponen a decir que ven por los intereses del bien común, sí, pero del bien común de ellos, de sus bolsillos!
