Alejandro Aguilar
El Buen Tono
Córdoba.- Mónica Ponce Zamudio, titular del Instituto Municipal de las Mujeres, no tiene título ni cédula profesional, requisito indispensable establecido en el Reglamento Interno de estos institutos. Además, la supuesta psicóloga, Nayeli Blanco Gutiérrez, tampoco aparece en el Registro Nacional de Profesionistas, lo que constituye un delito de ejercicio ilegal de la profesión.
Pese a todo esto, el alcalde Manuel Alonso Cerezo no solo las mantiene en sus cargos, sino que las exhibe como ejemplo de su gestión, al mismo tiempo Córdoba acumula dos feminicidios, mujeres desaparecidas y ocupa el tercer lugar estatal en violencia familiar, el Instituto que debería protegerlas está dirigido por quien incumple la ley desde su nombramiento.
El Reglamento Interno del Instituto Municipal de las Mujeres es claro en su Artículo 12: para ser Directora General se requiere, entre otros, contar con título profesional expedido por autoridad o institución legalmente facultado para ello. Mónica Ponce Zamudio no lo tiene.
En su propio currículum declaró tener estudios de licenciatura, pero en el apartado de cédula profesional escribió: “No”. Sin embargo, ocupa el cargo con total normalidad, protegida por el alcalde Manuel Alonso Cerezo, quien ha hecho caso omiso a las denuncias, las investigaciones de Contraloría y las víctimas que han revocado su confianza en la institución.
El requisito de título profesional para dirigir los institutos municipales de la mujer no es una sugerencia, es una disposición legal que aplica en todo el estado de Veracruz. Ponce Zamudio lo incumple flagrantemente. Pero no es la única, con todo eso, Zamudio Ponce se embolsa más de 42 mil pesos en salario bruto.
Por su parte, Nayeli Blanco Gutiérrez aparece en la nómina municipal como “psicologa” del Instituto, con un salario bruto de $13,106.10.
Al consultar el Registro Nacional de Profesionistas con sus datos resulta que no existe. Ejercer la psicología sin cédula profesional es un delito. Y el Ayuntamiento lo permite.
