

De la redacción
El Buen Tono
Córdoba, Ver.- A un año y cinco meses de haber asumido el cargo —y a punto de cumplir dos años en funciones— el diputado federal Zenyazen Escobar García y el legislador local Juan Tress Zilli no han logrado posicionar una agenda económica sólida para Córdoba. En un contexto de bajo dinamismo comercial, consumo debilitado y presión sobre pequeños negocios, la ausencia de iniciativas estructurales es cada vez más evidente.
El contador público Guillermo Santos Martínez fue enfático al señalar que la región requiere gestión presupuestal, incentivos fiscales, atracción de inversión y respaldo real a la micro, pequeña y mediana empresa. “No se trata de actividades aisladas, sino de reformas, de ajustes al presupuesto y de presión política efectiva para que lleguen recursos productivos al distrito”, sostuvo.
Córdoba necesita infraestructura que detone la competitividad, programas permanentes de fortalecimiento empresarial, estímulos para el comercio formal y acompañamiento legislativo frente a recortes o decisiones que afecten la economía regional. Sin embargo, no se observan iniciativas emblemáticas presentadas en tribuna que respondan a esas prioridades.
En casi dos años, la representación federal y local no ha generado un paquete de propuestas que reactive el mercado interno ni ha logrado colocar a la ciudad como eje estratégico en materia industrial o de servicios. No hay proyectos legislativos visibles que impulsen cadenas productivas, ni gestión extraordinaria para infraestructura logística, ni presión sistemática para ampliar partidas presupuestales destinadas al desarrollo regional.
Mientras otros distritos promueven zonas de inversión, estímulos sectoriales y defensa activa de sus recursos, en Córdoba predomina la ausencia de una estrategia económica articulada desde el Congreso. La función de un diputado no es solo votar iniciativas generales, sino defender con firmeza los intereses productivos de su territorio.
