

De la Redacción
El Buen Tono
Orizaba.- Mientras dentro del Conalep 252 de Orizaba “Ricardo Flores Magón”, los alumnos llevan a cabo peleas clandestinas y venta, distribución o suministro de drogas, las autoridades del plantel hacen caso omiso de las múltiples quejas que se han dado, convirtiéndose en cómplices de la violencia que impera en las aulas.
De acuerdo a quejas de estudiantes, dentro del Conalep el clima de violencia es descontrolado, además de que se ejerce bullying, lo que mantiene al plantel al borde del colapso sin que haya interés por las autoridades para poner un freno al problema.
Dijeron que, dentro de la escuela existe un submundo dentro de la propia escuela, ya que las peleas clandestinas organizadas son toleradas pues se hacen dentro del plantel y forma parte de un “secreto a voces “, y los docentes se hacen ciegos, asimismo pareciera que hay libertad de consumo y probable distribución de sustancias ilícitas.
Lo que los alumnos describen, no es un simple problema de disciplina, sino la configuración de un espacio donde la ley parece no tener cabida. El aspecto más indignante de esta problemática no es solo la violencia en sí, sino la complicidad por inacción de quienes tienen la obligación de prevenirla. De acuerdo con los testimonios, la directiva del plantel ha hecho caso omiso a los conflictos recurrentes entre alumnos, permitiendo que el ambiente escolar se deteriore hasta niveles peligrosos. Esta omisión convierte a las autoridades educativas en responsables directos de que la situación haya escalado a un punto crítico. Los estudiantes denunciaron inseguridad y desamparo, mientras autoridades educativas y municipales brillan por su ausencia.
El problema lleva meses expuesto: en octubre dos alumnas sufrieron sobredosis; en noviembre, durante una marcha convocada por la “Generación Z”, un estudiante señaló la inacción oficial ante el consumo de drogas en el plantel; una semana antes, cinco alumnos presentaron síntomas relacionados. Pese a ello, las autoridades municipales encabezadas por Hugo Chahín Kuri se han mantenido al margen, aunque se trata de un asunto de seguridad que afecta a menores y ciudadanos, y en el que podrían intervenir con programas de prevención.
