Agencias
Habitantes de la provincia de Ituri, en la República Democrática del Congo, irrumpieron en un hospital en la localidad de Mongbwalu para intentar recuperar el cuerpo de un pastor católico que había fallecido a causa del ébola, lo que generó una situación de tensión que obligó a la intervención de fuerzas de seguridad.
De acuerdo con autoridades locales, el hospital fue atacado en varias ocasiones por un grupo de jóvenes que exigían la entrega del cadáver del líder religioso, muy conocido en la comunidad. Los soldados realizaron disparos de advertencia para dispersar a la multitud y controlar la situación.
El brote de ébola en la región ha encendido las alertas internacionales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) reporta al menos 101 casos confirmados y 10 muertes, aunque estima que la cifra real de contagios podría ser mucho mayor, cercana a los 900 casos sospechosos.
El virus del ébola es altamente contagioso y se transmite por contacto directo con fluidos corporales, provocando hemorragias severas y fallos orgánicos en muchos casos. Las autoridades sanitarias advierten que los rituales funerarios tradicionales en zonas rurales complican los esfuerzos de contención.
La OMS calificó la situación como “extremadamente grave y difícil”, al señalar que la epidemia avanza más rápido que la capacidad de respuesta internacional, por lo que llamó a los países vecinos a reforzar de inmediato sus medidas de prevención.
