

De la redacción
El Buen Tono
Un eclipse solar anular se registró este 17 de febrero, regalando a algunas regiones del planeta el impresionante espectáculo conocido como “anillo de fuego”. Este fenómeno marcó el inicio del calendario astronómico 2026 y fue el primero de su tipo en el año.
Durante el evento, la Luna cubrió aproximadamente el 96 por ciento de la superficie visible del Sol. Al no ocultarlo por completo, dejó un brillante aro rojizo alrededor de su silueta, creando el característico efecto que cautiva tanto a especialistas como a aficionados de la astronomía.
Dónde fue visible
El fenómeno solo pudo apreciarse en zonas ubicadas en el extremo sur del planeta. Algunas regiones de Sudamérica y Sudáfrica lograron observarlo de manera parcial, mientras que la mejor vista se obtuvo desde la Antártida, donde investigadores documentaron el momento con mayor claridad.
Debido a la limitada franja de visibilidad, pocas personas pudieron verlo directamente. No obstante, plataformas especializadas transmitieron el evento en tiempo real, permitiendo que miles de espectadores siguieran el desarrollo del eclipse a distancia.
Así se vio desde el espacio
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) compartió imágenes captadas por el satélite geoestacionario GEO-KOMPSAT-2A de Corea del Sur. En un breve clip se aprecia cómo la sombra de la Luna avanzó sobre la superficie terrestre, generando un notorio cambio de tonalidad en la parte sur del planeta.
Próximos eclipses de 2026
De acuerdo con el portal especializado Starwalk.space, el calendario astronómico contempla los siguientes eventos:
• 2 y 3 de marzo de 2026: eclipse lunar total visible en Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda, Australia y Asia.
• 12 de agosto de 2026: eclipse solar total observable en el Ártico, Groenlandia, Islandia y España.
• 27 y 28 de agosto de 2026: eclipse lunar parcial visible en Europa, oeste de Asia, África y América del Norte y del Sur.
Datos interesantes
Especialistas señalan que los eclipses solares suelen ocurrir aproximadamente dos semanas antes o después de un eclipse lunar. Además, deben transcurrir cerca de 385 años para que un eclipse solar total vuelva a repetirse en la misma ubicación geográfica.
Durante un eclipse solar total, la temperatura puede descender hasta 10 grados Celsius. El oscurecimiento repentino también provoca cambios en el comportamiento de aves y otros animales, que pueden confundirse y actuar como si hubiera llegado la noche.
El eclipse solar anular de este 17 de febrero abrió un año lleno de fenómenos astronómicos que podrán ser observados en distintas regiones del mundo durante los próximos meses.
