De la redacción
El Buen Tono
El caso de armas de alto valor volvió a generar atención tras recordarse que un fusil AK-47 bañado en oro y una pistola Colt 1911 con incrustaciones de diamantes fueron presentadas como evidencia durante el juicio contra Joaquín “El Chapo” Guzmán en 2019, en el que autoridades de Estados Unidos exhibieron el nivel de ostentación asociado al antiguo líder del Cártel de Sinaloa.
Aquellas piezas fueron valuadas en más de 50 mil dólares, pero hoy existen armas con precios similares dentro del catálogo de la Secretaría de la Defensa Nacional, disponibles para un mercado específico de coleccionistas.
En el inventario más reciente de la Dirección de Comercialización de Armamento y Municiones se encuentra una escopeta española Aguirre y Aranzábal (AYA), modelo Senator XDL, con un precio aproximado de 706 mil 723 pesos, cerca de 40 mil dólares. Esta pieza destaca por su fabricación artesanal, con mecanismos de acero forjado, acabados de lujo, grabados tipo inglés y detalles con revestimientos de alto nivel, orientados a un segmento de alta gama.
Dentro del mismo catálogo también aparecen otros modelos de la firma AYA, como la N1DELUXE con un costo cercano a 694 mil pesos y la SENABLACK 32, que ronda los 445 mil pesos, todas diseñadas con procesos artesanales y materiales como nogal turco y grabados hechos a mano.
Estas armas no están pensadas para uso operativo ni tareas de seguridad pública, sino para coleccionismo especializado, lo que abre una discusión sobre el manejo de recursos públicos y la comercialización de bienes de lujo bajo administración estatal.
La situación contrasta con el equipamiento de corporaciones locales, donde en algunos casos persisten limitaciones presupuestarias para la adquisición de armamento básico, mientras que el catálogo federal incluye piezas cuyo valor se acerca al de viviendas de interés social del Infonavit, que oscilan entre los 570 mil y 700 mil pesos.
Entre las opciones disponibles también se encuentran escopetas de menor costo, como modelos de marcas internacionales que van desde los 6 mil hasta poco más de 30 mil pesos, lo que refleja la amplia diferencia entre el armamento estándar y las piezas de colección de alta gama dentro del mismo sistema de comercialización.
