

Agencias
Cuernavaca, Morelos.– César Alejandro “N”, alias “El Botox”, actualmente identificado como presunto líder criminal en Michoacán y objetivo prioritario de las autoridades federales, ya había sido detenido en 2018 por su presunta participación en diversos secuestros cometidos en Cuernavaca, confirmó el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de Morelos, Miguel Ángel Urrutia Lozano.
De acuerdo con registros oficiales, “El Botox” fue capturado ese año por el delito de secuestro; sin embargo, se desconoce cómo recuperó su libertad, a pesar de la gravedad de las acusaciones. Tras salir de prisión, el sujeto habría escalado dentro del crimen organizado hasta convertirse en un actor de alto impacto en la región de Tierra Caliente, Michoacán.
La polémica se intensificó luego de que trascendiera que en 2018 el ahora detenido fue asegurado en un inmueble vinculado a Samuel Sotelo Salgado, exsecretario de Gobierno, exgobernador interino de Morelos en 2024 y exmagistrado del Tribunal Superior de Justicia. Ante las versiones difundidas, Sotelo Salgado emitió una carta pública en la que negó cualquier relación con César Alejandro “N”, aclarando que la propiedad —adquirida en 2014— se encontraba rentada desde 2018 y era administrada por una asesora inmobiliaria. Además, sostuvo que el contrato de arrendamiento fue firmado con una persona distinta y denunció un “linchamiento mediático” que ha afectado a su familia.
La reciente captura de “El Botox” ocurrió el 21 de enero durante un operativo en Apatzingán, Michoacán. Un día después, el secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, confirmó su detención y lo señaló como líder del grupo criminal Los Blancos de Troya, presunto brazo operativo del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), además de ser el principal extorsionador de productores limoneros en la región.
Este fin de semana, un juez federal lo vinculó a proceso por los delitos de delincuencia organizada, contra la salud con fines de comercio, así como posesión y aportación de armas, cartuchos y cargadores de uso exclusivo del Ejército. Aunque es señalado como autor intelectual del asesinato de Bernardo Bravo, líder de citricultores de Apatzingán, el delito de homicidio aún no le ha sido imputado formalmente.
Bernardo Bravo fue hallado sin vida el 20 de octubre de 2025, dentro de su vehículo, en un camino hacia la comunidad de Los Tepetates. El líder agrícola había denunciado públicamente las extorsiones sistemáticas contra productores limoneros, una práctica criminal que ha provocado cierres de empacadoras, crisis económicas y asesinatos en la zona de Tierra Caliente.
El caso de “El Botox” vuelve a exhibir una pregunta clave: ¿cómo un presunto secuestrador detenido desde 2018 logró quedar en libertad y consolidarse como un líder criminal de alto impacto? Mientras avanza el proceso judicial, su historial delictivo pone bajo la lupa las omisiones institucionales que han permitido la expansión de la violencia en distintas regiones del país.
