ADRIANA ESTRADA
EL BUEN TONO
ORIZABA.- La combinación de los altos precios del diésel y el incremento de 10 por ciento en las tarifas de las casetas de peaje está elevando los costos de operación del transporte de carga, situación que podría repercutir directamente en el precio final de los productos que consume la población, advirtió Francisco Cessa Servín, vicepresidente de la Canacar en la zona.
Explicó que el combustible se ha convertido en uno de los principales golpes a la productividad de las empresas transportistas y, aunque existen esquemas de subsidio al IEPS, el precio actual del diésel continúa representando una fuerte carga para el sector. A esto se suma el aumento en las cuotas de las autopistas, que encarece cada traslado y obliga a absorber mayores gastos de peaje, mantenimiento y operación.
Ante este escenario, las compañías transportistas ya comenzaron mesas de negociación con sus clientes para buscar ajustes en las tarifas y evitar que el incremento de los insumos termine erosionando sus márgenes de ganancia. Cessa Servín señaló que el problema no se limita al costo de movilización, pues también existe una vulnerabilidad logística ante las contingencias carreteras.
Explicó que al circular principalmente por autopistas de cuota, los transportistas carecen en muchos casos de rutas alternas eficientes, por lo que un bloqueo puede generar retrasos prolongados y alterar toda la cadena de distribución. Aunque el sector analiza alternativas como el gas natural y los vehículos eléctricos, reconoció que el diésel seguirá siendo el principal motor del transporte de carga durante varios años.
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