

*Comercializa alimento mientras la desnutrición infantil campa en sus estadísticas. Desoye la misma ley
EL BUEN TONO
Córdoba, Ver.- Mientras los registros oficiales de la Secretaría de Salud cuentan 282 niños con desnutrición en 2024 y 256 a mediadios del 2025, el Sistema Municipal para el Desarrollo Integral de la Familia de Córdoba opera un comedor que ha convertido el plato básico en un producto comercial: desayunos a 30 pesos, comidas a 40, con un ingreso acumulado de 43 mil 635 pesos en los primeros seis meses del año pasado, lo que equivale a 7 mil 272 pesos mensuales de ganancia.
Este modelo, sostenido incluso bajo la nueva administración municipal, no solo desoye el mandato legal que obliga al DIF a priorizar a grupos vulnerables, sino que instala una burda paradoja: una institución creada para proteger a los más débiles lucra con su alimentación, compitiendo además con fondas y comedores populares que sí asumen sus costos reales de operación.
El Estatuto Orgánico del DIF Nacional es claro en su artículo 2: La institución debe “operar establecimientos de asistencia social en beneficio de niñas, niños y adolescentes, adultos mayores y personas en situación de vulnerabilidad”. Nada dice sobre abrir restaurantes al público general.
Frente a este desvío institucional, por ejemplo organizaciones como Cáritas de Córdoba exhiben el camino real de la asistencia social a grupos vulnerables: Alimentan a 50 personas diarias con un criterio netamente asistencial, cobrando solo 20 pesos a quien puede pagar y regalando el alimento a quien no. Sin presupuesto público, con donaciones y voluntariado, cumplen lo que el DIF omite: Atacar directamente el hambre donde duele.
Así, los 7 mil 272 pesos mensuales que el DIF obtiene de su comedor comercial podrían, bajo un modelo social, subsidiar comidas para 121 personas diarias. La elección es ética, pero también legal: El Reglamento del DIF Estatal de Veracruz asigna a sus áreas de asistencia alimentaria la tarea de “mejorar el estado nutricional de la población vulnerable”, no de abrir negocios.
