Con buenas intenciones no avanza un país
Matamoros, Tamps.– El contrabando de combustible de Estados Unidos hacia México, conocido como huachicol fiscal, registró un fuerte incremento en la aduana de Matamoros entre 2021 y 2023, periodo en el que la operación de ese recinto quedó bajo control militar, de acuerdo con una investigación basada en una base de datos de empresas señaladas por presuntamente importar hidrocarburos de forma ilegal.
La información revela que las operaciones de estas compañías crecieron significativamente tras la militarización de la aduana. La Fiscalía General de la República (FGR) mantiene abiertas investigaciones contra tres mandos militares por su presunta participación como facilitadores de esta red de contrabando.
El esquema del llamado huachicol fiscal consiste en introducir combustibles al país mediante declaraciones falsas o clasificándolos como otros productos para evadir el pago de impuestos y controles aduanales, generando pérdidas millonarias para el erario y ganancias para grupos dedicados al tráfico ilegal de hidrocarburos.
El caso ha puesto bajo escrutinio a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), institución que asumió el control de diversas aduanas durante el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador como parte de la estrategia para combatir la corrupción y el crimen organizado. Sin embargo, las investigaciones apuntan a que, lejos de disminuir, las operaciones de contrabando se intensificaron en ese periodo, mientras las autoridades federales continúan con las indagatorias para determinar responsabilidades.
