JavaScript must be enabled in order for you to see "WP Copy Data Protect" effect. However, it seems JavaScript is either disabled or not supported by your browser. To see full result of "WP Copy Data Protector", enable JavaScript by changing your browser options, then try again.
PUBLICIDAD
publicidad
PUBLICIDAD

De la redacción
El Buen Tono

La lideresa opositora venezolana María Corina Machado desató controversia luego de obsequiar su medalla del Premio Nobel de la Paz al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, un gesto que generó reacciones encontradas en el ámbito político y mediático internacional. El hecho reavivó una discusión histórica sobre el destino de los símbolos físicos del Nobel y lo que representan más allá del reconocimiento oficial.

De acuerdo con los estatutos de la Fundación Nobel, no existen restricciones sobre lo que un laureado puede hacer con la medalla, el diploma o el dinero del premio. Esto significa que, una vez entregados, estos objetos pueden conservarse, donarse, venderse o regalarse sin infringir las normas de la institución.

A lo largo de la historia, varios ganadores han tomado decisiones similares con sus medallas. Kofi Annan, Premio Nobel de la Paz 2001, vio cómo su viuda donó en 2024 la medalla y el diploma a la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra, donde hoy se exhiben de manera permanente. En el caso de Dmitry Muratov, galardonado en 2021, la medalla fue vendida en 2022 por 103,5 millones de dólares y el monto se destinó a un fondo de UNICEF para niños refugiados ucranianos.

Otros ejemplos incluyen a David Thouless, Premio Nobel de Física 2016, cuya familia donó la medalla a Trinity Hall de la Universidad de Cambridge, y a James Watson, quien vendió su medalla en 2014 para financiar investigación científica. También existen antecedentes polémicos, como el del escritor Knut Hamsun, que en 1943 envió su medalla del Nobel de Literatura a Joseph Goebbels, cuyo paradero actual se desconoce.

Ante la polémica reciente, la Fundación Nobel reiteró que el Premio Nobel de la Paz no puede transmitirse ni compartirse, ni siquiera de forma simbólica. El reconocimiento permanece inseparablemente vinculado a la persona u organización designada como laureada por el Comité Noruego del Nobel, sin importar el destino posterior de la medalla, el diploma o el dinero.

La institución subrayó que el nombre del galardonado es el que queda registrado de manera permanente en la historia del Premio Nobel de la Paz, aun cuando los objetos físicos cambien de manos con el paso del tiempo.

CANAL OFICIAL PUBLICIDAD

close