EL BUEN TONO
Ciudad de México.- Aunque México cuenta con una enorme diversidad de vestimentas tradicionales, el traje de charro es considerado una de las principales representaciones de la identidad nacional y, con el paso del tiempo, llegó a ser reconocido como el “traje nacional” mexicano.
Su origen está relacionado con la tradición ecuestre y ganadera que comenzó a desarrollarse desde el siglo XVI en las haciendas del centro y norte del país. Las labores con el ganado dieron paso a una escuela ecuestre mexicana y a una indumentaria propia de los hombres que trabajaban a caballo.
La vestimenta evolucionó con el paso de los siglos. Entre sus antecedentes se encuentra la indumentaria de los chinacos y posteriormente recibió influencias de la vestimenta ecuestre europea durante el Segundo Imperio Mexicano. Para el siglo XIX, la figura del charro comenzó a adquirir características propias y a consolidarse como parte de la cultura mexicana. ([Lugares INAH][3])
El traje tradicional incluye sombrero de ala ancha, chaqueta corta, pantalón con adornos, camisa, botines, cinturón y, dependiendo de la categoría, elementos decorativos como botonaduras y bordados. La vestimenta charra se divide en modalidades de faena, media gala, gala y etiqueta.
La imagen del charro alcanzó una dimensión nacional especialmente durante las décadas de 1920 y 1930, cuando el México posrevolucionario impulsó símbolos destinados a fortalecer una identidad común. La figura del charro, frecuentemente acompañada de la china poblana y del jarabe tapatío, comenzó a representar una imagen ampliamente reconocida de “lo mexicano”.
El cine mexicano también fue determinante para popularizar esta vestimenta dentro y fuera del país. Actores y cantantes de la Época de Oro del cine mexicano adoptaron el traje de charro, convirtiéndolo en uno de los emblemas más reconocibles de México.
En 1933, durante el gobierno de Abelardo L. Rodríguez, la charrería fue reconocida como deporte nacional. Décadas después, en 2016, la UNESCO incorporó la charrería a la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Por ello, más que hablar de un único “primer traje típico nacional” surgido inmediatamente después de la Independencia, la historia muestra un proceso de construcción de símbolos nacionales en el que el traje de charro terminó ocupando un lugar central como representación de la mexicanidad.
La tradición, sin embargo, convive con una amplia diversidad de trajes regionales, entre ellos los de comunidades indígenas y mestizas de distintas entidades, que forman parte del patrimonio cultural de México.
Es gratis. Solo escribe tu correo y presiona Sign Up para suscribirte.
