

En una era dominada por franquicias interminables, temporadas alargadas por éxito comercial y narrativas que parecen no querer despedirse nunca, las historias bien cerradas se han convertido en un rasgo cada vez más escaso y, por lo mismo, más valioso. No se trata solo de llegar a un último episodio, sino de construir un recorrido narrativo que tenga sentido de principio a fin, donde cada decisión encuentre su consecuencia y el espectador pueda mirar atrás con la sensación de haber presenciado una obra completa.
Para muchos espectadores en México, esta cualidad pesa tanto como el género, el reparto o el presupuesto. Saber que una serie ofrece una experiencia cerrada, sin promesas incumplidas ni finales improvisados, se ha vuelto un criterio clave al momento de elegir qué ver. Dentro del amplio catálogo de series de accion disponibles en plataformas actuales, hay títulos que destacan no solo por su popularidad, sino por ostentar algunos de los mejores puntajes en IMDb gracias a una combinación poco frecuente: excelencia sostenida y cierres narrativos memorables.
A continuación, diez series que no solo alcanzaron calificaciones sobresalientes, sino que entendieron algo fundamental: una buena historia también se mide por cómo termina.
1. Breaking Bad
Hablar de historias bien cerradas en televisión implica mencionar este título casi de inmediato. Su narrativa fue diseñada como una progresión clara hacia un destino inevitable. Desde el primer episodio, cada temporada profundiza en la transformación moral de su protagonista, preparando el terreno para un final que no busca sorprender por artificio, sino por coherencia.
El cierre no redime ni castiga de forma arbitraria: simplemente muestra las consecuencias lógicas de todas las decisiones previas. Esa sensación de inevitabilidad es lo que convierte su final en uno de los mejor valorados en la historia de la televisión.
2. Chernobyl
Aunque su formato es limitado, su estructura narrativa es ejemplar. Cada episodio avanza con una precisión casi quirúrgica hacia un desenlace que no intenta suavizar el horror ni ofrecer consuelo fácil.
Su altísima puntuación en IMDb se explica por esa honestidad narrativa: la historia termina exactamente donde debe, sin estirar ni subrayar en exceso su mensaje.
3. The Wire
Pocas series entienden el concepto de cierre de una manera tan poco convencional. Aquí no hay un final centrado en un solo personaje, sino en un sistema entero.
Ese final circular puede resultar frustrante para algunos, pero es precisamente lo que refuerza su tesis central. Su extraordinaria calificación responde a esa valentía narrativa.
4. Band of Brothers
Este es un ejemplo de cómo cerrar una historia épica desde la contención. Tras episodios marcados por la violencia y la camaradería, el final apuesta por la memoria y la reflexión.
Su conclusión es serena, respetuosa y profundamente emotiva.
5. The Sopranos
Pocas series han generado tanta discusión alrededor de su final. Lejos de ofrecer un cierre convencional, opta por la ambigüedad como declaración narrativa.
Ese final abierto funciona como una extensión lógica del relato y del estado mental de su protagonista.
6. Better Call Saul
Cerrar una historia que además funciona como precuela es un reto doble. Esta serie lo resuelve apostando por un desenlace íntimo y moral.
El arco del protagonista se completa no por lo que logra, sino por lo que finalmente acepta.
7. Avatar: The Last Airbender
En el terreno de la animación, pocos ejemplos de cierre son tan sólidos. Desde el inicio, la serie establece un objetivo claro y desarrolla a sus personajes con coherencia.
Cada conflicto encuentra resolución sin traicionar el tono ni el mensaje central.
8. Planet Earth II
Aunque no es ficción, su estructura merece reconocimiento. El cierre global deja una reflexión clara sobre la relación entre el ser humano y la naturaleza.
Su puntuación responde tanto a su calidad técnica como a su capacidad de concluir con impacto conceptual.
9. Sherlock
Más allá de sus altibajos, su cierre prioriza el vínculo entre los protagonistas por sobre el misterio.
Ese enfoque refuerza la identidad emocional de la serie.
10. Game of Thrones
Su inclusión es inevitable por impacto histórico, aunque su cierre sea uno de los más debatidos. Funciona como ejemplo de lo complejo que resulta cerrar una narrativa de gran escala.
Es una lección sobre la importancia de planificar el final con la misma precisión que el inicio.
Cuando el cierre es procedural, pero consciente
Algunas series, especialmente las procedimentales, no están pensadas desde el inicio para un arco cerrado, pero aun así logran despedirse con coherencia. CSI: Miami es un buen ejemplo de esto. A lo largo de sus temporadas mantuvo una estructura reconocible y consistente, y cuando llegó el momento de terminar, lo hizo sin romper su identidad ni forzar giros innecesarios.
Su cierre no buscó reinventar la serie, sino respetar lo que había construido durante años: personajes estables, conflictos contenidos y una resolución acorde a su tono. Esa decisión le permitió cerrar su ciclo sin traicionar a su audiencia, algo poco habitual en producciones de larga duración.
¿Qué define realmente una historia bien cerrada?
Estas series no comparten un solo tipo de final. Algunas apuestan por la ambigüedad, otras por la clausura total. Lo que las une es la sensación de intención narrativa.
Para el espectador mexicano, cada vez más selectivo con su tiempo, estas historias ofrecen algo valioso: la certeza de que el viaje tiene un destino claro.
Porque, al final, una gran serie no es solo la que empieza fuerte, sino la que entiende que saber terminar también es una forma de respeto hacia quien la mira.
