

DE LA REDACCIÓN
EL BUEN TONO
CÓRDOBA.- La inseguridad se intensificó en Córdoba durante el inicio de la administración del alcalde Manuel Alonso Cerezo, mientras el regidor Jorge Huerta, encargado de la comisión de Seguridad Pública, se mantiene sin acciones visibles frente al aumento de robos a casa habitación y asaltos a mano armada. Colonias como Zopilote, San Juan Bosco, Pénjamo, Palomar, Heberto Castillo Martínez, Jardines del Sur y su ampliación reportan una operación delictiva constante y sin contención.
Desde los primeros reportes, los vecinos identifican a sujetos conocidos como “Bombero” y “Martíncillo”, señalado como líder del grupo, así como a Dionisio Miranda Nogales, alias “El Nicho”. De acuerdo con los testimonios, el grupo utiliza un mismo método: se hacen pasar por chatarreros o recolectores para vigilar viviendas, identificar rutinas y luego ejecutar los robos. Como centro de operaciones, los habitantes ubican una bodega en la Calle 39 de la colonia Rosalía, junto a un anexo.
Ese inmueble ya fue cateado en un operativo de fuerzas federales y estatales, con personas detenidas y objetos asegurados. Sin embargo, los vecinos afirman que la actividad delictiva continuó sin cambios, lo que reforzó la percepción de impunidad y la falta de seguimiento por parte de las autoridades municipales.
La situación se agravó con amenazas e intimidaciones contra ciudadanos que intentaron denunciar. Además, los colonos señalan a un elemento de la Policía Municipal, apodado “La Chilindrina”, como protector del grupo delictivo, lo que profundizó la desconfianza hacia la corporación y hacia el gobierno local.
Ante el incremento de robos, los habitantes buscaron apoyo del regidor Jorge Huerta. La respuesta, relatan, fue limitarse a insistir en la presentación de denuncias, sin operativos, vigilancia ni coordinación real, lo que consideran una postura burocrática y ajena a la urgencia del problema.
Mientras las colonias enfrentan robos diarios, el gobierno de Manuel Alonso Cerezo se limita a mesas de coordinación de alerta como principal estrategia de seguridad.
