

De la Redacción
El Buen Tono
Camerino Z. Mendoza.- La pamplonada pirotécnica, celebrada entre el Parque Hidalgo y el Palacio Municipal, en el marco de las Fiestas Patrias, fue el clímax de la noche con la quema de toritos y dos estructuras monumentales. Sin embargo, lo que para algunos fue diversión, para otros terminó en tragedia: 23 intervenciones de auxilio fueron necesarias por parte de Protección Civil, Cruz Ámbar y Bomberos Metropolitanos. Entre las víctimas, 10 personas resultaron con heridas en la cabeza y un niño de 11 años, habitante de Nogales, sufrió una quemadura de córnea.
El corrupto presidente municipal, Héctor Rodríguez Cortés, no previó los riesgos ni implementó protocolos efectivos de prevención. Cada año se repite la misma historia: luces, explosiones, caos y lesionados, mientras la autoridad municipal se limita a organizar sin prever las consecuencias. Resulta inaceptable que en 2025, cuando en todo el país se habla de prevención y seguridad en eventos masivos, en Mendoza aún se organice una pamplonada de este tipo sin medidas eficaces que protejan a la población.
