EL BUEN TONO
Zongolica, Ver.- Lo que debería ser una oficina de atención para los sectores más vulnerables terminó convertido, según denuncias ciudadanas, en un espacio donde imperan el desinterés, el ocio y presuntas prácticas irregulares dentro de la delegación 18 de los Programas para el Bienestar. Habitantes de la sierra aseguraron que mientras adultos mayores esperan durante horas para ser atendidos, parte del personal pasa más tiempo pendiente del celular, redes sociales y asuntos personales que de resolver las necesidades de la población.
Las quejas señalaron que la atención se volvió lenta, indiferente y marcada por constantes ausencias del personal. Beneficiarios relatan que hay trabajadores que desaparecen durante largos periodos bajo el argumento de supuestas comisiones o actividades externas, aunque en realidad -afirman- esas salidas serían utilizadas para encuentros personales ajenos totalmente a sus funciones públicas.
