AGENCIA
Internacional.- El empate 2-2 entre Irán y Nueva Zelanda en su debut dentro del Mundial 2026 dejó un momento de tensión fuera de la cancha, luego de que el entrenador iraní, Amir Ghalenoei, aprovechara la visita del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, al vestidor de su selección para denunciar las dificultades que enfrenta su equipo durante la competencia.
Tras el encuentro, Infantino acudió al vestuario para reconocer el desempeño de los jugadores iraníes y destacar el esfuerzo mostrado en medio de la complicada situación que vive su país.
El dirigente aseguró que la selección iraní ha demostrado merecer su lugar en la Copa del Mundo y destacó que su participación envía un mensaje de unidad y solidaridad al mundo.
Asimismo, agradeció a jugadores y cuerpo técnico por acudir al torneo y los animó a continuar compitiendo con pasión, señalando que millones de personas siguen de cerca su desempeño.
Sin embargo, el técnico Amir Ghalenoei respondió señalando que Irán es el equipo “más oprimido” del Mundial debido a las condiciones que ha enfrentado para participar en el torneo.
El estratega aseguró que varios integrantes de la delegación no pudieron obtener visas para ingresar a Estados Unidos, entre ellos directivos de la Federación Iraní, responsables administrativos y personal de apoyo, lo que ha obligado al cuerpo técnico a asumir funciones adicionales.
También criticó las restricciones logísticas que, según explicó, han dificultado la preparación y recuperación del equipo, debido a que la selección debe concentrarse fuera de territorio estadounidense y realizar constantes desplazamientos para disputar sus partidos.
Ghalenoei afirmó que la diferencia horaria entre Irán y Norteamérica requería un mayor tiempo de adaptación, situación que, aseguró, no fue considerada adecuadamente por los organizadores.
El entrenador pidió a la FIFA tomar medidas para evitar que otros equipos enfrenten circunstancias similares en futuras ediciones del torneo, al considerar que algunas decisiones de organización han afectado el bienestar y desempeño de su selección.
Ante los reclamos, Infantino intentó calmar el ambiente y reiteró su respaldo al conjunto iraní, destacando que apenas comienza su participación mundialista y que el equipo tiene la oportunidad de seguir haciendo historia en la competencia.
Las declaraciones se producen en medio de un contexto internacional complejo para Irán, mientras la selección busca avanzar a la siguiente fase del Mundial organizado por Estados Unidos, México y Canadá.
