

México.- “En el consomé de la irritación mexicana hay muchas expresiones y muchas emociones que se están ventilando públicamente, lo que vimos (en las marchas del jueves) tiene, sobre todo, un componente pacífico de gente que está indignada con el país que estamos teniendo”, dijo Jesús Silva-Herzog, en entrevista para Aristegui CNN.
“Sí tendría que haber una capacidad para distinguir estas cosas y, desde el poder público, una acción que proteja los derechos de terceros y detenga a quienes están abusando de los derechos, pero que permita el ejercicio de los derechos de la ciudadanía, el hecho de ver que se desaloja la plancha del Zócalo por parte de los granaderos me parece un espectáculo preocupante. El Zócalo de la Ciudad de México no es propiedad de los granaderos, es un espacio que es simbólicamente de todos y que debe ser un espacio abierto para todas las expresiones de la vida pública mexicana.”
Sin embargo, el presidente Enrique Peña Nieto no se da cuenta del tamaño de crisis que le tocó lidiar e, incluso, no tuvo la capacidad de atender de inmediato la emergencia de Iguala, el pasado 26 de septiembre, cuando atacaron y desaparecieron a los normalistas de Ayotzinapa.
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