

AGENCIA
Internacional.- La guerra en Medio Oriente provocó fuertes turbulencias en los mercados europeos, con caídas significativas en las principales bolsas del continente y un alza histórica en los precios del gas natural, tras la suspensión de la producción de gas natural licuado en Qatar y la paralización del tráfico marítimo en el estratégico estrecho de Ormuz.
Al mediodía, la Bolsa de París continuaba en descenso y su principal indicador, el CAC 40, registraba una caída de 2.8 por ciento, después de haber cerrado el lunes con una baja de 2.2 por ciento. En Alemania, el índice DAX de Fráncfort retrocedía 4.10 por ciento, mientras que en Italia el FTSE MIB perdía 4.2 por ciento.
Los inversionistas buscan anticipar las repercusiones macroeconómicas del conflicto, ante el riesgo de interrupciones prolongadas en el suministro energético global.
Gas se dispara tras ataque en Qatar
El detonante principal fue la suspensión de operaciones en la planta de Ras Laffan, la mayor instalación de exportación de gas natural licuado del mundo, tras un ataque con drones iraníes. La instalación es operada por QatarEnergy, que declaró por primera vez un evento de fuerza mayor en sus contratos de suministro, una medida inédita para la empresa.
Qatar es uno de los principales productores mundiales de GNL, junto con Estados Unidos, Australia y Rusia, y comparte con Irán el mayor yacimiento de gas natural del planeta, conocido como el Campo Norte.
Tras el anuncio del cierre, el contrato de futuros TTF holandés —referencia del gas en Europa— se disparó más de 23 por ciento este martes por la mañana, alcanzando casi los 60 euros por megavatio-hora. El lunes ya había superado los 48 euros, su nivel más alto en casi un año. En febrero, antes del inicio de la operación militar estadounidense-israelí contra Irán, el precio se mantenía entre 30 y 34 euros por MWh en promedio.
Empresas energéticas como la francesa Total, la británica Shell, la india Petronet, la china Sinopec y la italiana Eni mantienen contratos de suministro a largo plazo con Qatar, lo que incrementa la preocupación en torno al impacto global del cierre.
Temor por el estrecho de Ormuz
La atención también se centra en el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 por ciento del petróleo y del GNL mundial. La interrupción del tráfico marítimo en esta vía estratégica, que conecta el Golfo Pérsico con el resto del mundo, añade presión a los mercados energéticos.
Esta mañana, el precio del barril de Brent del Mar del Norte, referencia en Europa, subió 5.45 por ciento ante el temor de un bloqueo prolongado.
Intentos por calmar a la población
En medio de la incertidumbre, los gobiernos europeos intentan enviar mensajes de tranquilidad. El ministro de Economía de Francia aseguró que no existe riesgo de desabasto a corto plazo ni de gas ni de gasolina en el país.
No obstante, el nerviosismo persiste en los mercados financieros y energéticos, mientras los analistas advierten que una prolongación del conflicto podría traducirse en mayores presiones inflacionarias y desaceleración económica en Europa.
