

AGENCIA
Región.- En la región de Las Altas Montañas, integrada por 56 municipios, la necesidad diaria de transfusiones de sangre por enfermedades, accidentes automovilísticos, cirugías de urgencia, partos complicados y tratamientos oncológicos mantiene bajo constante presión a los hospitales. La falta de donadores altruistas ha convertido la búsqueda de sangre compatible en una tarea compleja para las familias de pacientes hospitalizados.
En el Hospital IMSS Bienestar del municipio de Río Blanco, antes Hospital Regional, acuden diariamente entre 12 y 15 personas con la intención de donar sangre para apoyar a familiares internados. Sin embargo, el director del nosocomio, Álvaro Vázquez Gallardo, informó que el porcentaje de donación altruista apenas alcanza entre el uno y dos por ciento semanal.
Explicó que la mayoría de las donaciones son dirigidas, es decir, realizadas por compromiso familiar o personal, mientras que el altruismo continúa siendo mínimo en la región.
El hospital recibe diariamente pacientes víctimas de accidentes automovilísticos debido a su cercanía con la autopista 150D Puebla–Córdoba, así como mujeres embarazadas provenientes de la zona serrana con complicaciones obstétricas y pacientes oncológicos, particularmente con leucemias, quienes pueden requerir hasta 30 paquetes de sangre durante su tratamiento.
Las donaciones se realizan de lunes a viernes, de 7:00 a 9:00 horas. Los requisitos incluyen tener entre 18 y 50 años, no padecer enfermedades crónicas, no contar con tatuajes recientes y presentar identificación oficial. En el hospital se practican estudios para garantizar la seguridad tanto del donador como del receptor.
La situación es similar en el Hospital General Regional del IMSS en Orizaba, donde diariamente se entregan alrededor de 40 fichas para donación. La mayoría corresponden a donaciones dirigidas y solo el 50 por ciento de los aspirantes cumple con los requisitos establecidos por la Ley General de Salud.
Para las familias que enfrentan transfusiones múltiples, conseguir donadores se convierte en un proceso difícil, ya que varios aspirantes no superan las evaluaciones médicas, lo que obliga a reiniciar la búsqueda.
De acuerdo con testimonios de familiares, cuando se requieren tres o más donadores, el proceso puede retrasarse por no cumplir con criterios de edad, niveles de hemoglobina u otros parámetros clínicos, situación que complica intervenciones quirúrgicas urgentes.
Además, se han reportado casos en los que algunas personas condicionan la donación a pagos económicos, lo que agrava el problema, especialmente cuando se requieren tipos de sangre negativos o poco comunes.
Personal de salud y donadores permanentes coincidieron en que es necesario fortalecer la cultura de la donación altruista en la región, ya que cualquier persona puede enfrentar una emergencia médica que requiera transfusión.
