De la redacción
El Buen Tono
Madrid, España.- El Gobierno de España anunció la instalación de una valla metálica de contención de 500 metros de longitud en el mar, entre Ceuta y Marruecos, como respuesta al ingreso masivo de aproximadamente 60 mil migrantes registrado en los últimos días.
El Ministerio del Interior informó que, durante esta crisis migratoria, 67 migrantes marroquíes perdieron la vida. Algunas de las víctimas murieron ahogadas al intentar llegar por mar, mientras que otras fallecieron durante una estampida en los intentos por cruzar la frontera.
Las autoridades españolas señalaron que la mayoría de los migrantes ya regresó a Marruecos. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, afirmó que el gobierno será “implacable contra quienes infringen la ley” y destacó que la cooperación entre España y Marruecos permitió controlar la situación en un plazo de 24 horas.
El funcionario también aseguró que los acontecimientos requieren una evaluación conjunta entre ambos países y reiteró que Marruecos “es un socio fiable” para España.
La decisión de instalar la nueva barrera se produce después de que miles de personas cruzaran hacia Ceuta desde territorio marroquí. Durante la emergencia, ambos gobiernos desplegaron un amplio operativo de seguridad en la zona fronteriza. Del lado marroquí se utilizaron equipos antidisturbios, gases lacrimógenos y camiones con cañones de agua, mientras que España reforzó la vigilancia con vehículos militares.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, calificó el ingreso masivo como una “violación de la soberanía territorial de España”.
Entre los factores que han sido señalados como origen de esta crisis se encuentran las dificultades económicas que enfrenta Marruecos, así como una resolución del Tribunal Supremo de España emitida el 8 de julio, la cual estableció que las devoluciones inmediatas no pueden aplicarse a quienes ingresan por vía marítima, sino únicamente a quienes cruzan directamente las barreras físicas de la frontera.
