De la redacción
El Buen Tono
Fortín, Ver.- El puente Mariano García Sela, conocido popularmente como Puente de Metlac, es una de las estructuras más emblemáticas de la región de las Altas Montañas de Veracruz. Su imponente arquitectura y la profundidad de la barranca lo convierten en uno de los puntos más fotografiados por los automovilistas que circulan por la carretera Córdoba-Orizaba.
Sin embargo, detrás de su belleza también existen historias que alimentan el misterio. Entre relatos de accidentes, tragedias y supuestas apariciones, este lugar se ha convertido en escenario de leyendas que pasan de generación en generación.
La barranca de Metlac tiene aproximadamente 115 metros de profundidad, 350 metros de ancho y una extensión estimada de tres kilómetros. El puente, ubicado entre los municipios de Fortín e Ixtaczoquitlán, es un paso habitual para cientos de vehículos, incluidos autobuses que recorren la región durante el día y la noche.
La quinceañera que desapareció entre la niebla
José Téllez, un operador de autobús jubilado que trabajó durante más de 30 años en el transporte de pasajeros, recuerda una experiencia que, asegura, nunca pudo explicar.
El episodio ocurrió durante una temporada navideña, cuando viajaba con menos de diez pasajeros a bordo. Eran aproximadamente las dos o tres de la madrugada y una espesa niebla cubría la carretera.
De acuerdo con su relato, conducía a baja velocidad y escuchaba música cuando, a pocos metros de llegar al puente, observó a una joven parada en medio del camino.
La muchacha vestía un traje rosa, similar al de una quinceañera, y llevaba un sombrero del mismo color.
Téllez cuenta que, en cuestión de segundos, la joven apareció a un costado de la carretera, cerca de la barranca, y posteriormente desapareció sin dejar rastro.
En un primer momento pensó que podía tratarse de una sesión fotográfica. Sin embargo, conforme avanzaba, comenzó a sentir un frío intenso y un dolor punzante en la cabeza, sensaciones que aumentaron su temor ante lo que acababa de presenciar.
El conductor recuerda que todo ocurrió en unos cuantos minutos, mientras su mente intentaba encontrar una explicación lógica para aquella escena.
Desde entonces, la experiencia quedó grabada en su memoria. También reconoce que encontrarse con una figura inesperada en plena carretera puede provocar una reacción peligrosa al volante, especialmente si se conduce a gran velocidad.
La mujer que pidió ayuda con su bebé
Otra de las leyendas más conocidas del Puente de Metlac cuenta la historia de una mujer que supuestamente fue auxiliada por una familia cuando regresaba del puerto de Veracruz.
Según la narración, el matrimonio viajaba con sus hijos, de 16 y nueve años, cuando observó a una mujer con un bebé en brazos a un costado del camino.
La familia se detuvo para ayudarla. La mujer tenía el rostro pálido y demacrado, además de aparentes señales de violencia. Les explicó que viajaba con su esposo rumbo a Córdoba, pero que, mientras él conducía bajo los efectos del alcohol y a exceso de velocidad, la había agredido y obligado a bajar del vehículo junto con su hijo.
Conmovidos por su situación, los viajeros le ofrecieron pasar la noche en su casa y prometieron llevarla al día siguiente al lugar que necesitara.
Al llegar al domicilio, ocurrió algo que llamó la atención del matrimonio: el perro de la familia, conocido por su comportamiento agresivo y escandaloso, se escondió en un rincón y permaneció allí sin acercarse a la visitante.
La mujer fue instalada en una habitación desocupada, donde le proporcionaron ropa limpia, sábanas y almohadas. Después, la familia se retiró a descansar.
La habitación vacía y las pistas que dejaron el misterio
A la mañana siguiente, los integrantes de la familia acudieron a la habitación para despertar a la mujer, pero la encontraron vacía.
La ropa que le habían prestado estaba nuevamente en el lugar donde ella la había tomado. Las puertas permanecían cerradas con llave y no había señales de que alguien hubiera forzado la salida.
Al revisar el cuarto, encontraron un escapulario y un zapato de bebé sobre un sofá.
Intrigados por lo sucedido, recordaron los datos que la mujer les había proporcionado durante el trayecto y se dirigieron a un fraccionamiento de Córdoba, donde buscaron a una persona que trabajaba en una tienda.
Al contarle lo ocurrido, recibieron una respuesta que, según la leyenda, los dejó aterrados: tiempo atrás, una mujer había muerto junto con su bebé en un accidente automovilístico ocurrido en el Puente de Metlac.
La historia relata que la esposa quedó profundamente impactada y buscó consuelo espiritual. Tras hablar con un sacerdote, la familia habría dedicado misas al descanso de las almas, hasta recuperar la tranquilidad en su hogar.
Un puente entre la ingeniería y las leyendas
Las historias de la quinceañera vestida de rosa y de la mujer que supuestamente desapareció con su bebé forman parte de los relatos populares que rodean al Puente de Metlac.
Aunque no existen elementos presentados en estas narraciones que permitan comprobar los supuestos fenómenos paranormales, las historias continúan alimentando el misterio que rodea a esta estructura de la región de las Altas Montañas.
Así, el puente Mariano García Sela permanece en la memoria colectiva no solo por su importancia para la comunicación entre Córdoba y Orizaba, sino también por las leyendas que muchos viajeros recuerdan cada vez que cruzan la barranca, especialmente durante las noches de niebla.
Es gratis. Solo escribe tu correo y presiona Sign Up para suscribirte.
