

AGENCIA
CDMX.- El 27 de febrero, a las 8:20 horas, integrantes del colectivo Corazones Unidos por una Misma Causa acudieron a la casa de Rubí Patricia Gómez Tagle, en Mazatlán, Sinaloa, luego de esperarla durante casi una hora en la Fiscalía estatal. Ese día tenían programada una jornada de búsqueda en la comunidad El Verde, en el municipio de Concordia, además de una reunión con la titular de la Comisión Nacional de Búsqueda.
Rubí, madre de Édgar Daniel Gómez Tagle, desaparecido el 29 de mayo de 2025, no respondía llamadas ni mensajes, algo inusual para sus compañeras, con quienes el día anterior había participado en labores de búsqueda. Ante el silencio, decidieron ir a su casa.
Al entrar, Laura Ivonne Valdez Ramírez encontró la escena que ninguna de ellas imaginaba: Rubí estaba sin vida.
“Me tocó verla. Nos enfrentamos a mucho más que el miedo. Ahora también al feminicidio de una de nosotras”, relató la buscadora, quien continúa buscando a su tío Ricardo Ramírez Uribe, desaparecido desde 2010.
Su asesinato no fue un hecho aislado. Es el segundo golpe contra el colectivo en menos de un año. El 14 de octubre de 2025, hombres armados secuestraron a otra integrante, María de los Ángeles Valenzuela, quien buscaba a su padre y a su primo desaparecidos. Desde entonces, no se sabe nada de ella.
El feminicidio de Rubí ocurrió el mismo día en que la presidenta Claudia Sheinbaum visitó Mazatlán para hablar sobre la supuesta reducción de la violencia en Sinaloa, estado que vive una fuerte disputa interna del Cártel de Sinaloa desde la captura y traslado de Ismael “El Mayo” Zambada a Estados Unidos en agosto de 2024.
Las cifras reflejan una realidad alarmante
Rubí Patricia se convirtió en la persona buscadora número 35 asesinada en México desde 2010, de acuerdo con registros de la organización Artículo 19. De ese total, 25 homicidios ocurrieron durante gobiernos de la llamada Cuarta Transformación.
Del total de víctimas, 21 son mujeres. Diecisiete de ellas fueron asesinadas durante las administraciones de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum.
La violencia no sólo se expresa en asesinatos. Desde 2010 se han registrado al menos ocho desapariciones de personas buscadoras. Siete de esos casos ocurrieron durante gobiernos de Morena.
En 2025, el panorama se agravó: once personas buscadoras fueron víctimas de violencia, siete asesinadas y cuatro desaparecidas.
Jessica Alcázar, coordinadora de prevención de Artículo 19, advierte que el actual sexenio podría convertirse en uno de los más letales para quienes buscan a sus familiares.
El fenómeno también ha cambiado de forma. Si antes predominaban los asesinatos, ahora también se registran desapariciones de buscadoras, muchas veces acompañadas de ataques contra sus familiares.
“Mientras las personas defensoras están corriendo riesgos por buscar a sus seres queridos, el Estado no realiza esa labor”, señala.
Pese a ello, el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras y Periodistas suele negar medidas de seguridad a las buscadoras, argumentando que el riesgo que enfrentan no se debe a su labor, sino a su condición de víctimas.
Para organizaciones civiles, esto constituye una revictimización.
La violencia contra buscadoras también parece tener un objetivo claro: Inhibir la búsqueda de personas desaparecidas y frenar el trabajo de los colectivos.
Los estados con mayor número de asesinatos de buscadores son Guanajuato, con 11 casos; Sinaloa y Jalisco con cuatro cada uno; y Michoacán, Sonora y Veracruz con tres.
A pesar del miedo, las madres buscadoras aseguran que no se detendrán.
Micaela González Heras, integrante de la Brigada Estatal de Búsqueda de Personas de Sinaloa y madre de dos jóvenes desaparecidos desde 2012, sostiene que cada 8 de marzo no sólo es una fecha de conmemoración, sino también de protesta.
“Vamos a salir con pala en mano, con el corazón roto y con mucho miedo, pero firmes”, afirma.
Las buscadoras saben que su trabajo las expone a amenazas, ataques y, como en el caso de Rubí Patricia, incluso a la muerte.
Pero también saben que el amor por sus familiares desaparecidos es más fuerte que el miedo.
Mientras el gobierno presume disminución de asesinados el aumento a desaparecidos aumenta a más de 180mil. El 90% de desaparecidos son muertos en miles de narcofosas, al gobierno le conviene que sigan como desaparecidos por eso matan a madres buscadoras.
Para no evidenciar el terror, muerte y fosas clandestinas que se ha convertido todo el país. No olvidemos que fueron madres buscadoras las que encontraron el Rancho Izaguirre que fue escándalo internacional.
Pero según la Presidenta todo está bien y con la estupidez de usar el slogan de Shakira “Las mujeres ya no lloran” ante la situación tan violenta en el país.
