

De la redacción
El Buen Tono
Washington, Estados Unidos.- El Comité de Especies en Peligro de Extinción de Estados Unidos celebró su primera reunión en 35 años y aprobó por unanimidad retirar las restricciones que limitaban las prospecciones de petróleo y gas en el golfo de México, medidas que habían sido implementadas para la protección de cetáceos y otras especies en riesgo.
El encuentro, considerado uno de los más relevantes en materia ambiental en ese país y apodado por algunos sectores como el “Escuadrón de Dios” debido a su poder de decisión sobre la vida silvestre, se realizó en el Departamento del Interior en Washington con la participación de siete integrantes, entre ellos los secretarios de Interior, Defensa y Agricultura.
Durante la sesión, el comité avaló eliminar las limitaciones impuestas a empresas energéticas, decisión que marca un cambio significativo en la política de conservación que se mantenía desde hace décadas. Esta fue apenas la cuarta reunión del organismo en su historia y la primera desde 1991.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, calificó la medida como una “cuestión de seguridad nacional urgente”, al señalar que los litigios derivados de la Ley de Especies en Peligro podrían afectar la producción de petróleo y gas. Agregó que no solo se trata del precio de los combustibles, sino de la capacidad de abastecer de energía a las fuerzas armadas.
Desde el gobierno de Donald Trump se ha sostenido que las restricciones ambientales en el golfo de México habían limitado la producción de hidrocarburos, por lo que su eliminación permitiría incrementar los volúmenes de extracción y fortalecer la seguridad energética.
Entre las especies que estaban protegidas bajo estas medidas se encuentran el rorcual, el pez sierra peine y diversas especies de tortugas marinas.
La decisión ha generado críticas por parte de organizaciones ambientalistas, como la National Wildlife Federation, cuyo director ejecutivo, Collin O’Mara, advirtió que la extinción es un costo inaceptable y que el desarrollo energético debe poder coexistir con la protección de la fauna silvestre.
