

De la redacción
El Buen Tono
En un hecho que no se veía desde hace más de 20 años, Estados Unidos trasladó recientemente 100 millones de dólares en oro desde Venezuela, en una operación que apunta a fortalecer inversiones industriales y reactivar acuerdos económicos entre ambas naciones.
El encargado de confirmar el movimiento fue Doug Burgum, quien durante el foro energético CERAWeek en Texas aseguró haber regresado con el oro físico tras una visita al país sudamericano junto a ejecutivos del sector petrolero.
El funcionario detalló que no se había registrado un envío de metales preciosos entre ambos países en más de dos décadas, lo que convierte esta acción en un precedente clave dentro del nuevo escenario económico.
Burgum estuvo el pasado 3 de marzo en Caracas, donde sostuvo reuniones por más de 10 horas con la presidenta interina Delcy Rodríguez, actuando como intermediario entre autoridades y empresarios interesados en invertir en sectores energéticos y mineros.
Durante su participación, el secretario calificó la industria minera venezolana como colapsada, señalando que actualmente opera en gran medida mediante esquemas artesanales vinculados a grupos irregulares, aunque destacó que existe disposición oficial para modernizar el sector y abrir paso a negocios bilaterales.
En el mismo foro, la líder opositora María Corina Machado presentó ante ejecutivos estadounidenses un plan energético enfocado en reducir la intervención estatal y generar condiciones más atractivas para la inversión extranjera.
Este movimiento ocurre meses después de la captura de Nicolás Maduro en una operación militar que lo llevó a Nueva York, lo que dejó a Delcy Rodríguez al frente de la administración, respaldada públicamente por el presidente Donald Trump.
El traslado del oro no solo marca un hecho económico relevante, sino que también refleja un cambio profundo en la dinámica política y comercial entre ambos países, con implicaciones directas en el sector energético y minero de la región.
