

Agencias
Ciudad de México, 7 de enero de 2026.– Las élites políticas y empresariales de México muestran creciente nerviosismo ante el inicio del juicio contra el dictador venezolano Nicolás Maduro en Nueva York, un proceso que podría revelar vínculos políticos y económicos con actores mexicanos. La inquietud se extiende desde Palacio Nacional hasta las dirigencias de Morena, ante el impacto que las revelaciones judiciales puedan tener en el ámbito diplomático y financiero.
De acuerdo con fuentes diplomáticas, existe una nueva lista de políticos de Morena que podrían enfrentar cancelaciones de visas estadounidenses en las próximas horas o días, debido a presuntos vínculos directos con el régimen de Maduro. Entre los nombres que han sido mencionados en círculos políticos figuran el senador Gerardo Fernández Noroña y la diputada Dolores Padierna, ambos señalados por su respaldo público al gobierno venezolano.
Las mismas fuentes indican que la Embajada de Estados Unidos en México mantiene un seguimiento puntual de declaraciones públicas y publicaciones en redes sociales de figuras morenistas, con el objetivo de documentar apoyos explícitos al régimen de Maduro y sustentar posibles medidas diplomáticas.
La preocupación no se limita al ámbito político. Sectores del empresariado mexicano temen que sus nombres salgan a relucir durante el juicio, especialmente por su presunta participación en operaciones de intercambio de alimentos por petróleo entre 2020 y 2021, esquemas que fueron documentados por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Entre los casos más conocidos se encuentran los de Joaquín Leal, Alex Saab y las empresas mexicanas Libre Abordo y Schlager Business Group, señaladas por facilitar negocios con el gobierno venezolano pese a las sanciones internacionales.
Analistas sostienen que la férrea defensa del régimen de Maduro desde ciertos sectores de Morena —incluida la postura asumida por el expresidente Andrés Manuel López Obrador desde Palenque— responde más a la protección de intereses políticos y económicos propios que a una postura ideológica. En este contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum ha endurecido su discurso contra la política exterior de Estados Unidos, una línea que, según versiones internas, habría sido impulsada desde el entorno del exmandatario.
En paralelo, otros temas marcan la agenda nacional. El secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, fue visto vacacionando en Acapulco, mientras el gobierno federal presume una reducción del 29% en homicidios dolosos. Asimismo, la fiscal Ernestina Godoy enfrenta su primera prueba de alto impacto con las denuncias por el descarrilamiento del Tren Interoceánico, un caso en el que se espera una actuación institucional, alejada de intereses partidistas.
