

Agencias
Washington, 9 de enero de 2026.– Las fuerzas de Estados Unidos incautaron este viernes el quinto petrolero sancionado vinculado a Venezuela, en una operación realizada en aguas del Mar Caribe, como parte de la campaña de Washington para controlar la distribución internacional de crudo venezolano y hacer cumplir las sanciones impuestas contra el régimen de Caracas.
La acción se llevó a cabo en horas de la madrugada por unidades de la Guardia Costera y la Marina de los Estados Unidos, apoyadas por la Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear, que interceptaron el buque cisterna Olina en aguas internacionales del Caribe sin que se registraran incidentes durante el abordaje. El Olina, anteriormente conocido como Minerva M, fue sancionado por participar en lo que Washington denomina la “flota fantasma”, conformada por embarcaciones que transportan petróleo venezolano eludiendo controles y sanciones.
Autoridades estadounidenses señalaron que esta incautación forma parte de un esfuerzo más amplio del gobierno del presidente Donald Trump para frenar las exportaciones de crudo venezolano que, según Washington, financian actividades ilícitas y el narcoterrorismo. Tras la captura, las fuerzas de EE. UU. enviaron un mensaje de que “no hay refugio seguro para los criminales”, reafirmando su postura en contra del uso de flotas con registros opacos y banderas de conveniencia.
El Olina había zarpado de Venezuela cargado de petróleo y navegaba con un registro bajo la bandera de Timor Oriental, que según bases de datos marítimas no correspondía con su verdadera situación operacional, lo que lo integraba a una red de barcos que buscan evadir sanciones internacionales.
Esta acción se suma a otras interceptaciones recientes de buques vinculados a Venezuela, incluidas operaciones en el Atlántico Norte, y refleja la creciente presión de Estados Unidos para controlar y restringir las rutas de exportación de petróleo desde el país sudamericano en medio de tensiones diplomáticas y estratégicas.
