De la redacción
El Buen Tono
Estados Unidos endureció su postura contra el robo y tráfico ilegal de hidrocarburos provenientes de México, luego de que la senadora demócrata Jacky Rosen y el republicano John Cornyn presentaran una iniciativa para convertir este delito en prioridad dentro de la estrategia de seguridad nacional estadounidense.
La propuesta, denominada “Ley para detener el fomento de la violencia de los cárteles”, busca combatir el llamado “huachicol”, actividad que —según los legisladores— ha fortalecido económicamente a organizaciones de crimen organizado dedicadas al tráfico de combustible entre México y Estados Unidos.
En el documento, los senadores señalan que el robo y contrabando de petróleo crudo, gasolina, diésel y derivados refinados representan una amenaza directa para la seguridad pública y nacional de la Unión Americana.
Además, mencionan que grupos del crimen organizado han incrementado su participación en el robo de combustibles extraídos ilegalmente de instalaciones de Pemex, situación que ha provocado pérdidas millonarias para la empresa productiva del Estado.
La iniciativa también contempla que, una vez aprobada, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, entregue en un plazo máximo de 180 días un informe detallado sobre la estrategia para combatir a las organizaciones implicadas en este delito.
Entre las acciones planteadas destacan el fortalecimiento de capacidades de seguridad con países aliados como México, el intercambio de inteligencia entre agencias estadounidenses y la cooperación binacional para frenar el tráfico ilícito de hidrocarburos.
No obstante, el proyecto aclara que no se contemplan acciones militares, bombardeos ni operaciones armadas contra territorio mexicano como parte de esta estrategia.
