Un total de 112 migrantes, entre los que hay25 menores, han regresado a México como parte del programa lanzado a finales de enero por la administración de Donald Trump para que los centroamericanos solicitantes de asilo en Estados Unidos esperen su proceso en territorio mexicano, todo un cambio en la política migratoria de ese país.

Así lo indicó el lunes Tonatiuh Guillén, responsable del Instituto Nacional de Migración, en entrevista con The Associated Press en la que también aseguró que ahora se está controlando más a los migrantes de nuevo ingreso a México, a quienes ya no se darán visas humanitarias salvo que lo soliciten en las capitales centroamericanas pero sí permisos que les permitan estar y trabajar en los estados del sur, con lo que se evitará que nuevas caravanas lleguen hasta la frontera con Estados Unidos.