AGENCIA
Washington, Estados Unidos.- Un total de 81 aeronaves militares estadounidenses fueron reportadas como perdidas o dañadas durante las operaciones contra Irán iniciadas el 28 de febrero de 2026, de acuerdo con un informe del Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos (CRS), actualizado el 5 de octubre.
El documento, titulado “U.S. Aircraft Combat Losses in Operation Epic Fury: Considerations for Congress”, reúne información sobre aviones de combate, aeronaves de apoyo, helicópteros y drones afectados durante las operaciones. Sin embargo, advierte que el balance podría modificarse conforme se conozcan nuevos datos y se aclaren las circunstancias de cada incidente.
Entre los aparatos incluidos figuran 12 cazas F-15E Strike Eagle. Tres fueron destruidos por fuego amigo sobre Kuwait el 2 de marzo, según información del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), mientras que otro se perdió sobre Irán el 5 de abril. Otros ocho habrían sufrido daños leves durante un ataque iraní contra la base aérea Muwaffaq Salti, en Jordania, aunque posteriormente regresaron al servicio.
El inventario también contempla un caza F-35A Lightning II que sufrió daños por fuego terrestre iraní el 19 de marzo, así como dos aviones de ataque A-10 Thunderbolt II: uno alcanzado por fuego enemigo y otro gravemente dañado durante un ataque contra la misma base jordana.
Los drones concentran el mayor número de pérdidas. El reporte contabiliza al menos 45 MQ-9 Reaper, además de tres MQ-1 y un MQ-4C Triton. Este último fue relacionado con un accidente, por lo que el balance no corresponde exclusivamente a aparatos derribados por las fuerzas iraníes.
Las aeronaves de apoyo también registraron afectaciones. Siete aviones KC-135 Stratotanker, utilizados para reabastecer combustible en vuelo, aparecen en el informe. Dos estuvieron involucrados en un incidente ocurrido el 12 de marzo en Irak: uno se estrelló y sus seis tripulantes murieron, mientras que el otro realizó un aterrizaje de emergencia. Otros cinco habrían sufrido daños en tierra durante un ataque iraní contra la base aérea Prince Sultan, en Arabia Saudita.
En esa instalación también se reportaron daños a un E-3 Sentry, utilizado para alerta temprana y control aéreo. La relación incluye, además, dos aviones MC-130J Commando II destruidos deliberadamente durante operaciones de búsqueda y rescate de la tripulación de un F-15E derribado, así como un helicóptero HH-60W Jolly Green II dañado durante esas maniobras.
Otros incidentes involucran un helicóptero AH-64 Apache derribado sobre el estrecho de Ormuz, cuatro AH-6 Little Bird destruidos por fuerzas estadounidenses durante operaciones de rescate y un MH-60 Sea Hawk accidentado sobre el mar Arábigo.
El informe también plantea posibles consecuencias presupuestarias y operativas para las fuerzas estadounidenses, particularmente por los costos de reposición, la disponibilidad de equipos especializados y la capacidad industrial para fabricar nuevas unidades.
En septiembre de 2026, la Oficina de Presupuesto del Congreso estimó que las pérdidas de equipamiento militar registradas hasta el 1 de agosto podrían representar entre mil 900 y 3 mil 300 millones de dólares, dependiendo de los planes de reemplazo del Departamento de Defensa. Esta cifra comprende equipo militar en general y no corresponde exclusivamente a las aeronaves contabilizadas.
El CRS advierte que la clasificación de información militar, la continuidad de las operaciones y la atribución de los incidentes podrían modificar el balance. Además, algunas aeronaves dañadas fueron reparadas y reincorporadas al servicio.
Por ello, las 81 unidades representan una recopilación de pérdidas y daños reportados, no el número definitivo de aeronaves destruidas en combate. El inventario abre interrogantes sobre el costo de las operaciones, la capacidad de reposición de equipo militar y las consecuencias que las afectaciones podrían tener en futuras misiones estadounidenses.
Es gratis. Solo escribe tu correo y presiona Sign Up para suscribirte.
