

De la redacción
El Buen Tono
El Gobierno de Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra 12 personas y empresas señaladas de facilitar, presuntamente, la venta de petróleo iraní hacia China, en una nueva escalada de presión económica contra Teherán.
La medida fue revelada días antes de la reunión entre Donald Trump y el presidente chino Xi Jinping, encuentro en el que también se abordarán temas comerciales y la situación en Medio Oriente.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos informó que las sanciones alcanzan a tres personas radicadas en Irán y nueve compañías con sede en Hong Kong y Emiratos Árabes Unidos.
Según Washington, estas empresas operaban como intermediarias para ocultar transacciones petroleras vinculadas con los Guardianes de la Revolución iraní, considerados una pieza clave del aparato militar e ideológico de la república islámica.
Autoridades estadounidenses señalaron que los Guardianes de la Revolución utilizan empresas fachada en jurisdicciones permisivas para esconder su participación en la venta de petróleo y mover recursos económicos hacia el régimen iraní.
Con las nuevas medidas, todos los activos que las personas y compañías tengan bajo jurisdicción estadounidense quedarán bloqueados. Además, ciudadanos y empresas de Estados Unidos tendrán prohibido realizar transacciones con los sancionados.
La ofensiva forma parte de una estrategia más amplia de Washington para incrementar la presión sobre Irán y limitar sus ingresos petroleros, considerados fundamentales para el financiamiento de sus operaciones militares y políticas.
China continúa siendo uno de los principales compradores del petróleo iraní y uno de los socios comerciales más importantes de Teherán en Asia.
Estas sanciones se suman a otras acciones anunciadas recientemente por el Departamento de Estado de Estados Unidos contra empresas satelitales chinas acusadas de apoyar operaciones militares iraníes.
