AGENCIA
EEUU.- Unas 40 mil personas fueron evacuadas en el condado de Orange, California, luego de que un tanque industrial comenzara a presentar una fuga de metacrilato de metilo, un químico altamente inflamable y tóxico, lo que generó un amplio operativo de emergencia ante el riesgo de explosión o liberación de gases peligrosos.
El incidente ocurrió en el área de Garden Grove, al sureste de Los Ángeles, donde un tanque con capacidad de 34 mil galones comenzó a liberar el químico, utilizado en la fabricación de plásticos. De acuerdo con autoridades, el contenedor almacenaba aproximadamente 7 mil galones del material, lo que elevó el nivel de alerta en una zona densamente poblada.
El comandante del incidente, Craig Covey, explicó que los equipos de emergencia enfrentaban dos posibles escenarios de alto riesgo: el colapso del tanque con derrame masivo de químicos o una reacción térmica descontrolada que podría derivar en una explosión con afectación a otros contenedores cercanos. “Estamos realizando evacuaciones preparándonos para esas dos posibilidades”, señaló.
El jefe de Policía de Garden Grove, Amir El-Farra, confirmó que aunque la orden de evacuación alcanzó a decenas de miles de personas, varios residentes se negaban a abandonar sus viviendas pese al riesgo.
Durante las labores de control, equipos de bomberos aplicaron agua de manera constante para enfriar el tanque, logrando reducir la temperatura a niveles considerados más estables. Autoridades indicaron que el “mejor escenario posible” sería un derrame controlado, ya que una explosión podría generar una nube tóxica de gran alcance.
La responsable de salud del condado de Orange, Regina Chinsio Kwong, advirtió a la población evitar cualquier contacto con el área y reportar olores intensos con características dulces y penetrantes, posibles indicios de la presencia del químico en el ambiente.
Hasta el momento no se han reportado personas lesionadas, mientras equipos especializados continúan trabajando para contener el material y evitar que llegue a drenajes o cuerpos de agua. Las autoridades federales y ambientales de Estados Unidos mantienen la vigilancia del incidente debido a la toxicidad del metacrilato de metilo, que puede provocar irritación, daños respiratorios y efectos neurológicos tras la exposición.
