

De la redacción
El Buen Tono
Dubái, EAU.- El rascacielos Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo con más de 820 metros de altura, fue evacuado este sábado luego de que se escucharan fuertes explosiones en distintos puntos de Dubái, en medio de la ofensiva iraní con misiles balísticos contra posiciones militares estadounidenses en el Golfo Pérsico.
De acuerdo con testimonios recabados por agencias internacionales, residentes reportaron detonaciones que hicieron vibrar ventanas y aseguraron haber visto proyectiles cruzando el cielo. Hasta el momento, autoridades de Emiratos Árabes Unidos no han confirmado oficialmente el origen exacto de cada explosión, aunque sí activaron protocolos de emergencia.
Visitantes y empleados fueron desalojados del Burj Khalifa como medida preventiva, mientras que la policía acordonó calles cercanas y pidió calma a la población. El rascacielos, ubicado junto a uno de los centros comerciales más grandes del mundo, fue cerrado temporalmente y no se han reportado daños estructurales.
En redes sociales también circularon videos que muestran proyectiles impactando en las inmediaciones del hotel Fairmont The Palm, situado en la isla artificial Palm Jumeirah. En las grabaciones se observan columnas de humo negro, incendios en varios niveles y evacuaciones de huéspedes y residentes. Hasta ahora no hay un informe oficial sobre personas heridas o daños confirmados.
De manera paralela, se reportó que un dron se estrelló contra un edificio de gran altura en Baréin, provocando una explosión de gran magnitud. No se ha confirmado si el inmueble afectado es residencial.
La evacuación del Burj Khalifa ocurre en el contexto de ataques anunciados por Irán contra instalaciones vinculadas a Estados Unidos en la región. Reportes indican que las explosiones registradas en Dubái y otras ciudades coinciden con esa escalada, aunque las autoridades no han confirmado que todos los impactos estén relacionados directamente con misiles iraníes.
Testigos citados por agencias internacionales señalaron que las explosiones fueron lo suficientemente fuertes como para sacudir edificios, mientras que otros afirmaron haber escuchado múltiples detonaciones en zonas cercanas a la marina.
Las autoridades locales activaron protocolos de emergencia, acordonaron zonas comerciales y desalojaron edificios emblemáticos, mientras continúa la vigilancia reforzada en distritos turísticos y áreas de gran altura.
La situación en el Golfo permanece en desarrollo y se espera que las autoridades emitan información oficial en las próximas horas sobre posibles daños y afectaciones.
