De la Redacción
El Buen Tono
Orizaba.- Ante las recientes situaciones de inseguridad que se han suscitado en Orizaba, el presidente municipal de Orizaba, Hugo Chahín Kuri, demostró que su estrategia de comunicación ante la crisis de seguridad se basa en hablar mucho sin decir nada, pues al ser cuestionado por los hechos, el edil evadió constantemente las preguntas puntuales sobre plazos, resultados y la preocupante percepción de que la delincuencia avanza a la par de las autoridades.
En las últimas semanas la ciudad ha sido escenario de eventos donde la delincuencia va mucho más rápido que la seguridad, lo que le fue cuestionado al edil, a lo que reconoció “hay fallas, hay errores, hay oportunistas, hay necesidad, hay muchas cosas en la calle”.
En tanto, al insistirle sobre resultados reales en el tema de seguridad, sobre hasta cuándo tiene que entregar resultados el comandante, el alcalde diluyó la urgencia con un ambiguo: “Los resultados están todos los días. Cambiamos las estrategias y las evaluamos, eso es diferente”.
Esta contradicción semántica es la tónica de un gobierno que parece atrincherarse en las palabras para no enfrentar la realidad de los hechos, que se ponen fechas pero que los resultados son diarios y las estrategias cambian constantemente, revela una peligrosa improvisación disfrazada de dinamismo.
Asimismo se le cuestionó si no es preocupante reconocer que la delincuencia va hacia la par, sin embargo el edil dijo que no es que les preocupe, si no es que los ocupe, con lo que Chahin Kuri intentó maquillar la gravedad de la situación con positivismo tóxico, apelando al gastado argumento de que “somos más los buenos”, y que deben ser “mucho más inteligentes”, como si la crisis de violencia se resolviera con deseos y no con estrategia policial efectiva.
