

SANDRA GONZÁLEZ
EL BUEN TONO
Orizaba.- La falta de planeación y la entrega apresurada de documentación por parte de las administraciones municipales salientes no sólo dejó pendientes administrativos, sino que abrió la puerta a responsabilidades legales para exalcaldes, exsíndicos y exregidores, advirtió el diputado local Ramón Díaz Ávila tras la revisión de la cuenta pública 2024.
Lejos de tratarse de observaciones graves en materia de obra pública, las principales inconsistencias detectadas corresponden a fallas administrativas, omisiones de procedimiento y deficiencias en la integración de expedientes, lo que coloca en riesgo jurídico directo a quienes concluyeron funciones el pasado 31 de diciembre.
El legislador explicó que varios ayuntamientos realizaron la entrega-recepción “al cuarto para las doce”, incluso minutos antes del cierre oficial del ejercicio fiscal, una práctica que calificó como irresponsable y perjudicial para los propios exfuncionarios, al dejarlos sin margen para corregir las irregularidades detectadas.
En el municipio de Río Blanco, la administración de Ricardo Pérez García, primo cercano del secretario de Educación de Veracruz Zenyazen Escobar García, fue objeto de críticas severas por su mala gestión y el escaso avance en obras y servicios básicos durante su gestión. Habitantes y analistas políticos señalaron que los mismo pasó en los municipios de Ciudad Mendoza, Nogales y Acultzingo.
Díaz Ávila fue enfático al señalar que las nuevas autoridades cuentan con un mes para levantar actas de inconsistencias y hasta un año para presentar denuncias formales, mientras que quienes ya dejaron el cargo perdieron toda posibilidad de aclarar observaciones o solventar pendientes administrativos.
“Pensaron que entregando todo a última hora se salvaban, pero en realidad se metieron en problemas solos”, sentenció el diputado, al recordar que desde el Congreso del Estado se exhortó a los alcaldes a realizar una transición ordenada durante diciembre para evitar escenarios de riesgo legal.
Finalmente, lamentó que la falta de previsión, disciplina administrativa y respeto a los procesos esté generando consecuencias jurídicas que pudieron evitarse con una entrega-recepción responsable y realizada en tiempo.
“Los únicos perjudicados son quienes se fueron; se están metiendo en problemas solos”.
