

De la Redacción
El Buen Tono
ORIZABA.- Las irregularidades en la Unidad de Manejo Ambiental (UMA) de Orizaba no cesan. Ahora, el foco se centra en los venados ubicados en la zona de Casavegas, donde en un recorrido realizado por El Buen Tono se confirmó lo que ciudadanos habían denunciado: animales en condiciones preocupantes, con signos evidentes de descuido y maltrato.
Durante la inspección, se observó que varios ejemplares presentan el pelaje deteriorado, zonas de calvicie e incluso golpes en distintas partes del cuerpo. Las causas de estas lesiones no han sido aclaradas por las autoridades, lo que incrementa la incertidumbre sobre el manejo y cuidado que reciben estas especies bajo resguardo municipal.
Este nuevo señalamiento se suma a una cadena de denuncias previas sobre el estado de los animales en cautiverio en Orizaba. La responsabilidad recae directamente en la titular de la UMA, Brenda Abaroa Ortiz, quien ha sido cuestionada no solo por la falta de resultados en el cuidado de la fauna, también por señalamientos internos de hostigamiento laboral, como el retiro de teléfonos personales a trabajadores y la imposición de documentos de confidencialidad.
A la par, las declaraciones del alcalde Hugo Chahín, han sido calificadas como desconectadas de la realidad. En casos anteriores, intentaron justificar el deterioro físico de animales bajo argumentos poco sostenibles, como peleas entre especies, minimizando la situación y haciendo referencia también a la edad avanzada, como con los dromedarios, explicaciones que difícilmente aplican en ejemplares visiblemente jóvenes, como algunos de los venados.
Esa área albergaba otras especies como cabras y corderos, mientras que los venados estaban cerca del tobogán de la montaña y la zona del cerro de Escamela.
Ahora, el cambio de ubicación no se refleja en su bienestar, sino que expone la falta de control, supervisión y destino claro de los recursos públicos en un espacio que debería garantizar unas condiciones dignas para la fauna del Paseo del río Orizaba.
